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Puigdemont, abierto a una consulta que incluya la reforma federal

El presidente catalán interpreta que “el Estado español no está preocupado” por la cuestión independentista

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el foro Nueva Economía.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el foro Nueva Economía. EFE

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha emplazado al gobierno que salga de las urnas el 26 de junio a negociar una consulta abierta sobre el futuro de Cataluña que, ha dicho, podría no limitarse solo a la independencia y podría incluir también una opción federal. El líder independentista catalán ha solicitado en su primera conferencia en Madrid que los partidos nacionales reconozcan este año a los partidos secesionistas como “un actor político que no va a desaparecer”.

Puigdemont interpreta que “el Estado español no está preocupado” por la cuestión independentista catalana y ha advertido que su gobierno seguirá con la hoja de ruta independentista de 18 meses de duración, sin que ello impida, ha dicho, que haya “cooperación y diálogo”. “El Estado puede transitar de despreocupación en despreocupación hasta la preocupación final”, ha dicho.

Puigdemont ha ofrecido su primera conferencia en Madrid invitado por Nueva Economía Fórum, en un acto que ha permitido al presidente catalán reafirmarse en el plan independentista. El proyecto, ha recordado, pasa por una legislatura de 18 meses que culminará con “unas elecciones constituyentes” y con la formación de una nueva mayoría parlamentaria que, ha dicho, debería servir para redactar una Constitución para ser votada posteriormente. “Están previstas dos validaciones democráticas más”, ha dicho Puigdemont, sin hacer referencia a que ninguna de estas validaciones será específicamente sobre si se quiere o no un Estado independiente.

Según Puigdemont, el Estado sí debería estar preocupado, pues interpreta que los resultados de las últimas elecciones autonómicas significan que “dos millones de españoles pidieron darse de baja, cancelar su suscripción”. El problema de fondo, entiende el presidente catalán, es que el Estado español “es un mal Estado” porque no resulta útil y porque niega el derecho a decidir de los catalanes.

En este sentido, y sin dejar de lado el plan independentista a 18 meses (de los que ya apenas quedan doce) pasan por dialogar con el Estado para buscar una solución. “Propongo que no pase de este año para que nos reconozcamos más y el independentismo sea reconocido como un actor político que no va a desaparecer”. En cualquier caso este reconocimiento no implicaría en ningún caso renunciar a la independencia pero sí ha dicho que después de la eventual secesión “habrá que seguir dialogando”.

Rectificando el rumbo

Después de meses asegurando que la pseudoconsulta del 9 de noviembre de 2014 y las elecciones autonómicas del año pasado ya habían servido como referéndum, Puigdemont lleva semanas rectificando el rumbo para defender otra consulta, en esta ocasión, pactada con el Estado. Hoy ha detallado aspectos que se podrían negociar. “Acordemos una consulta: tenemos que hablar de la fecha, de la pregunta y si solo se puede preguntar por la independencia o por la reforma constitucional también, acordemos el quórum”, ha dicho. “Hay margen para el acuerdo”, insiste”. Con todo, se ha mostrado pesimista al asegurar que no ve suficiente “coraje” en ninguno de los cuatro principales aspirantes a presidir el Gobierno español.

Durante el coloquio, una espontánea se ha acercado a la mesa de Puigdemont al grito de “Sin ley no hay democracia” y le ha dejado unas esposas al presidente catalán. La organización ha pedido disculpas al líder independentista. La espontánea, acreditada como miembro de Vox, ha sido invitada a abandonar el acto. Puigdemont ha asegurado no sentirse incomodado y ha defendido la libertad de expresión.

Al acto no ha asistido ningún representante del Gobierno. Entre el público sí estaban dos consejeras del Gobierno catalán: Neus Munté y Meritxell Borràs.

Puigdemont ha insistido en la necesidad de pactar la consulta catalana en una segunda conferencia en la Fundación Ortega-Marañón, donde ha inaugurado las jornadas “Escolta Espanya, escucha Cataluña”. Para pactar esta consulta ha pedido “coraje” a los partidos nacionales y ha dicho echar de menos en ellos el “espíritu pactista” que tradicionalmente ha caracterizado el catalanismo.

La ANC pide la votación en un año, "como máximo"

Las entidades soberanistas que han impulsado el independentismo en la calle los últimos años se están impacientando a medida de que el Gobierno de Carles Puigdemont abre posibilidades alternativas a la independencia unilateral. La principal de estas entidades, la Asamblea Nacional Catalana, pidió este viernes que la posibilidad de realizar un referéndum de autodeterminación no demore un proceso que, para ellos, debería culminar antes de un año. “Hay que ir cerrando carpetas”, insistió este viernes el recientemente reelegido presidente de la entidad, Jordi Sànchez.

Sànchez dijo en Catalunya Ràdio que está de acuerdo con que la Generalitat insista en la consulta acordada con el Estado, pero siempre que la convocatoria de la misma tenga lugar “en como máximo un año”. Las entidades independentistas temen que un eventual Gobierno participado por Podemos se abra a estudiar una consulta y que ello demore cualquier decisión. Por este motivo subrayó que, además, el proceso debe seguir avanzando “sin esperar”. O sea, que una negociación no interrumpa el proceso independentista. Sànchez llamó a darse prisa asegurando que en la sociedad catalana ahora cunde la idea de que el proceso independentista “no avanza lo suficientemente rápido”.