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Decenas de afectados por el cierre de otra clínica dental en Madrid

Los pacientes quedaron con tratamientos sin terminar. La empresa responsable también tiene centros en Portugal

Clínica dental de la cadena Mi Dentista, en el centro comercial Islazul.
Clínica dental de la cadena Mi Dentista, en el centro comercial Islazul.

Los pacientes que acudieron a la clínica Mi dentista el jueves por la mañana para continuar sus tratamientos odontológicos, en el centro comercial Islazul, se encontraron las puertas cerradas. Sin ningún aviso previo y a través del contacto con doctores de la clínica se enteraron de que la empresa tenía problemas financieros. "Fue algo al estilo Funnydent", afirma Daniel García, uno de los afectados. Según han informado los doctores contactados por los perjudicados, unas 120 personas estarían en su misma situación.

Mi dentista es una marca registrada por la empresa Dizin Salud S.A., administrada por Carlos Eduardo dos Santos Diniz. El Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid afirma que Diniz no es colegiado.

La repetición del ‘caso Funnydent’

Desde el cierre de las clínicas dentales de la cadena Funnydent, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid ha criticado la legislación que permite la apertura de consultorios por personas ajenas a la profesión. “Estamos preocupados por los pacientes y profesionales que ya se han visto afectados y por los posibles casos que se puedan dar en el futuro si no se cambia la ley”, afirmó en un comunicado el presidente del colegio, Antonio Montero. Funnydent tenía nueve clínicas en España: en Madrid y Cataluña. Todas cerraron por sorpresa el pasado 29 de enero, afectando a unos 3.000 pacientes y al menos a 50 empleados.

Mi dentista es una marca registrada por la empresa Dizin Salud S.A., administrada por Carlos Eduardo dos Santos Diniz. La empresa también trabaja en Portugal bajo el nombre Dizin Saúde S.A. y con la marca O meu dentista. Según su página web, la compañía tiene 16 clínicas, 14 de ellas en varias ciudades de Portugal y dos en Madrid: una en Islazul, en Carabanchel, y otra en el centro comercial La Gavia, en Vallecas. Sin embargo, en la tienda de La Gavia ahora funciona una clínica dental de Sanitas.

En la página de la Asociación Portuguesa de Protección al Consumidor, una noticia del 7 de marzo de este año afirma haber analizado una serie de quejas presentadas por clientes de las clínicas O meu dentista, que denunciaban la no realización de tratamientos. Según la asociación, la empresa tendría deudas acumuladas que no podría pagar. "Las clínicas 'O meu dentista' se encuentran en situación de insolvencia. Si usted es cliente de la clínica y tiene un contrato de crédito activo por servicios que no fueron prestados, sepa qué hacer para intentar recuperarlo", subraya el texto.

Sin respuesta

Daniel García, que trabaja en una tienda de ferretería y electricidad en Villaverde, empezó a hacer su tratamiento en la clínica en octubre de 2015 y ha pagado 4.416 euros. "Me estaba haciendo cinco implantes y coronas. Me lo dejaron todo a la mitad, así que me deberían devolver unos 2.200", se queja.

García fue uno de los que llegó al centro comercial en la mañana del jueves. Otros pacientes se unieron, delante de la tienda, exigiendo alguna respuesta o explicación, al menos por parte de los gestores del centro comercial. "No nos hicieron ni caso", comenta García. Como protesta, dejaron una reclamación en una hoja de sugerencias, la cual pegaron delante de las puertas cerradas del establecimiento.

"Por ahí nos comentaron que ellos no tenían material, que no había dinero y que el dueño decidió cerrarla", comenta Adrián Pérez, familiar de uno de los afectados. Su padre, Amador Pérez, 60 años, empezó su tratamiento en septiembre. "Le sacaron los dientes y la semana pasada tenía una cita para ponerle los implantes. Pero le dijeron que la doctora estaba mala y que regresara este jueves", relata su hijo. Además, señala que su padre prefiere no hablar mucho ya que "está con la boca mal". Para culminar el tratamiento, Amador Pérez financió 12.104 euros con el banco Santander.

Los afectados por el cierre de la clínica Mi dentista están organizando una plataforma para intentar recuperar el dinero invertido en los tratamientos no realizados. La empresa Dizin Salud S.A. no contesta las llamadas, como tampoco lo hace su administrador. Los perjudicados han registrado denuncias en la policía y también en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), pero siguen esperando respuestas.

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