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El banco de los Pujol creó empresas opacas en Panamá para clientes VIP

Un directivo del banco admite que las sociedades sirvieron para evitar el pago de impuestos

Llegada a la Audiencia Nacional de Jordi Pujol Ferrusola.
Llegada a la Audiencia Nacional de Jordi Pujol Ferrusola.

La Banca Privada de Andorra (BPA), la entidad donde los Pujol depositaron su fortuna oculta a partir de 2010, creó una red de sociedades en Panamá para clientes VIP. Esa estructura permitió a los clientes eludir el pago de un impuesto andorrano sobre el ahorro. La mujer y los hijos del expresidente catalán Jordi Pujol se contaron entre los beneficiarios de ese sistema. La documentación aportada por Andorra a la Audiencia Nacional —que investiga a la familia por blanqueo de capitales— revela que las sociedades panameñas estaban administradas, todas ellas, por una sociedad de Belice que era propiedad de BPA Serveis, filial de BPA.

En uno de los documentos, el director de la empresa de Belice (Global Services Advisory) admite que BPA Serveis es propietaria de las 50.000 participaciones de la compañía. Y agrega que los apoderados de la empresa son Cristina Lozano y Santiago Roselló, dos directivos de la Banca Privada de Andorra. Este último lo admitió también en su declaración ante la justicia andorrana por el escándalo de blanqueo que afecta al banco: “El objetivo de BPA Serveis era constituir sociedades panameñas y otras a demanda del cliente (...) porque es la manera de evitar la retención”.

Los investigadores policiales consideran que Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor del expresidente catalán, intentó camuflar en Panamá los fondos de Andorra para eludir la acción de la justicia. Los primeros traspasos se producen en diciembre de 2012 y coinciden en el tiempo con la denuncia de su expareja, Victoria Álvarez, a la Policía sobre los viajes del primogénito a Andorra con billetes de 500 euros. En su declaración ante el juez, Jordi Pujol hijo explicó que fue el banco el que le propuso ser beneficiario de una de esas estructuras en Panamá (Kopeland Foundation). Y en concreto, su consejero delegado, Joan Pau Miquel, quien le aseguró que así podría ahorrarse el pago del impuesto andorrano que gravaba el ahorro y que había entrado en vigor unos años antes.

El banco puso a disposición de los miembros de la familia que aún tenían dinero en Andorra —la madre, Marta Ferrusola, y sus hijos Pere, Mireia y Marta— otras sociedades panameñas, como Clipperland. Según la versión de la familia, el dinero procede originalmente de un legado que el abuelo, Florenci Pujol, dejó a su nuera y a sus siete nietos al morir. El juez y la Fiscalía Anticorrupción sospechan, en cambio, que procede del cobro de comisiones ilícitas a cambio de la adjudicación de obra pública en los gobiernos de Pujol.

A petición de la Audiencia Nacional, los dos bancos andorranos donde los Pujol han mantenido oculta su fortuna durante más de tres décadas (Andbank primero y BPA más tarde) han enviado documentación sobre las cuentas del primogénito y de su exmujer, Mercè Gironès. A partir de 2010 —año en el que se produce el trasvase de fondos a BPA— Jordi Pujol Ferrusola fue beneficiario de tres cuentas. Los fondos de esas cuentas se traspasaron a Kopeland Foundation.