Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mas insiste en no acelerar el proceso independentista

El expresidente catalán insta a la CUP sin citarla a que deje de presionar con los tiempos

Artur Mas imputado por el 9N
Artur Mas en Barcelona. REUTERS

El expresidente de la Generalitat, Artur Mas, continúa su ronda de coloquios para explicar el proyecto de partido que quiere para Convergencia, en pleno proceso de refundación. En una comida promovida por la entidad independentista Sobirania i Justícia, Mas ha defendido este martes que el proceso hacia la desconexión con España no acelere el ritmo, tal y como promueve la CUP en el Parlament y en sus mensajes habituales hacia los sectores más reticentes de Convergència con el proceso. El líder del partido no ha citado en ningún momento a la formación anticapitalista, pero ha advertido: “No nos pongamos piedras entre nosotros, que ya nos la pondrán otros”.

Mas se siente liberado de su papel institucional y, ya solo como dirigente político, lanza mensajes hacia sus aliados y adversarios constantemente. Su relación con la izquierda independentista en general, y con la CUP en concreto, es ahora más crítica que cuando ejercía como jefe del Gobierno catalán. El expresidente aprovecha sus coloquios donde habla de la nueva Convergència para dar sus opiniones. La CUP lleva varias semanas intentando en el Parlament que las leyes de la desconexión se tramiten cuanto antes y ha pedido en varias ocasiones al Gobierno que sea valiente en la hoja de ruta a la desconexión.

Mas, por su parte, defiende que “las cosas se hagan bien”. En las reflexiones que ha hecho ante periodistas y empresarios ha defendido su papel en el proceso, insistiendo en que la etapa autonómica se hizo en 30 años y la independencia lleva solo tres —desde 2012 hasta ahora—. “A veces parece que vamos lentos pero quiero dejar esto claro. Otros no aprecian la dificultad que tenemos entre manos como país. No nos agobiemos porque estamos haciendo una cosa más compleja y con menos tiempo que la anterior”, ha defendido. “No pido indulgencia, pero sí hago esta reflexión para hacer notar que no seamos estrictos con el juicio interior de lo que tenemos entre manos”, ha añadido. Algunos comensales han respondido insistiendo en la aceleración del proceso “porque si no, los partidarios del estatus quo terminarán ganando”, ha apuntado uno de ellos. Otros han pedido declarar la independencia sin necesidad de llegar al 50% de apoyos.

El expresidente, sin embargo, ha insistido en que a favor de la independencia “aún no hay suficiente gente”. “Si no somos capaces de demostrar al mundo que hemos pasado el 50% no nos lo darán por bueno para acabarlo todo”, ha añadido. Estas declaraciones se suman a las que ya varios dirigentes del partido han ido haciendo en las últimas semanas para moderar el discurso y pedir abiertamente otra vez un referéndum pactado con el Estado. El propio actual presidente Carles Puigdemont ha dejado claro que no habrá una declaración unilateral sin el apoyo de la mayoría de los catalanes.

El expresidente también hace un ejercicio de autoafirmación ideológica en los actos y se resiste ahora aceptar ciertos preceptos izquierdistas sobre el futuro país independiente que sí defendía cuando era presidente y buscaba el apoyo de la CUP. En el coloquio ha defendido con vehemencia el modelo de concertación público-privado que CDC siempre ha promovido. “Para que Cataluña sea el mejor ejemplo del sueño europeo de paz, bienestar y oportunidades” en el que, dice, otros países “mejores”, se fijan. También ha defendido la necesidad de que Cataluña tenga un ejército cuando sea independiente, en contra de lo que defiende ERC y la CUP. “Para algunos actores internacionales es muy importante y decisivo para que nos reconozcan como Estado”, ha insistido.

Algunos de los participantes le han insistido en la renovación de su partido apelando a la crisis de credibilidad, a lo que él ha respondido ampliando el foco: “Tendrán que renovarse todos”. Mas ha aprovechado este momento para arremeter contra los partidos emergentes. “Estos que aparecen como más nuevos si no tienen crisis de credibilidad es porque no han tenido tiempo, porque en muy poco tiempo lo han hecho peor que los otros. Solo llevan meses y se pelean como monas”, ha dicho en referencia a Podemos.