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Historias de frontera, conflicto y arte

Dos artistas plasman en vídeos y fotos su estancia de tres meses en el confín entre Armenia e Irán

Una de las fotos de 'Edén'
Una de las fotos de 'Edén'

Qué pasa en las fronteras conflictivas donde no hay guerra abierta? ¿Cómo se las arreglan aquellos que por motivos diversos están obligados a cruzarlas? Dos artistas Anush Hamzehian (París, 1980) de padres iraníes y Vittorio Mortarotti (Turín, 1982) han buscado la respuestas entre las personas que gravitan alrededor de la frontera entre Armenia e Irán. Los dos artistas, que no consiguieron autorización para entrar en Irán, se establecieron en Agarak, en medio de las montañas y durante tres meses se dedicaron a escuchar las historias de quienes allí luchan para sobrevivir, y a reflexionar sobre el significado de exilio, mirando a lo lejos el camino que lleva a la ciudad de Tabriz.

El resultado de esta investigación se plasma en Edén, una exposición abierta en la Fundación Blueproject de Barcelona hasta el 13 de marzo, que reúne diez grandes fotografías formando una especie de angosto pasillo hacia un vídeo multipantalla, donde se proyectan cuatro historias especialmente emblemáticas de la tensión y la violencia de una ciudad de frontera. “Nuestros proyectos arrancan siempre de un hecho autobiográfico, en este caso el origen de Anush, hijo de un iraní refugiado en Europa, que según las leyendas familiares fue concebido en 1979, año de la revolución islámica, en el último viaje que sus padres hicieron a Tabriz”, explican los artistas.

La muestra recoge en un relato fragmentario y coral al mismo tiempo la necesidad de libertad de los adolescentes que quieren irse y de la mujer que se enamoró de un hombre del otro lado, la esperanza de las prostitutas que buscan clientes en el más rico Irán y la preocupación de los trabajadores de las minas de Molibdene y de los soldados rusos que defienden la frontera armenia.