Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El BBVA espera que la Comunidad Valenciana crezca el 2,7% hasta 2017

El empleo aumentará en 120.000 personas en dos años, según la previsión del banco

Presentación de las previsiones del BBVA para la Comunidad Valenciana.
Presentación de las previsiones del BBVA para la Comunidad Valenciana.

El servicio de estudios del BBVA espera que la Comunidad Valenciana crezca un 2,7% los dos próximos años, en línea con su previsión para España, después de haber cerrado 2015 a la cabeza de la recuperación con un aumento del Producto Interior Bruto del 3,5%.

El economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, Rafael Doménech, ha estimado este miércoles al presentar los datos en Valencia que espera que la comunidad autónoma cree 120.000 empleos entre este año y el próximo. Y que los cálculos no están hechos sobre parámetros optimistas, por lo que pueden terminar siendo mejores, como ya sucedió en 2015.

Doménech ha advertido de que aunque las previsiones son buenas, las "incertidumbres externas e internas" han aumentado respecto al año pasado, lo que también podría inclinar la tendencia hacia el lado negativo en el próximo bienio. Entre las incertidumbres destacadas por el servicio de estudios del banco figura la "sociopolítica" vinculada a la indeterminación sobre la política económica del futuro Gobierno de España.

"El mundo sigue creciendo, estamos lejos de una recesión mundial como la que han apuntado algunos", ha afirmado el analista, pero el crecimiento tiene lugar a un ritmo menor y el color verde de varios indicadores ha pasado a ser rojo. Una de las mayores incógnitas es cómo será el aterrizaje de la economía china y la esperable transformación de su estructura productiva.

A favor de la economía valenciana, y como factores que explican el buen resultado del año pasado en cuanto a crecimiento económico, juegan elementos internos que no esperaban tan intensos. El primero es el del consumo, que ha aumentado de forma notable debido a los bajos tipos de interés, la mayor renta disponible —consecuencia del aumento del empleo— y al mayor gasto público —que a su vez está relacionado con el incumplimiento del objetivo de déficit, en torno al 2% frente al 0,7% fijado para la Comunidad Valenciana—.

También ha jugado a favor de la economía valenciana el aumento sostenido de las exportaciones, que ha contribuido a que la tasa de desempleo baje en 2015 de la barrera del 22%, algo que no ocurría desde el año 2009. Doménech ha señalado que la recuperación de la demanda interna no ha disminuido el apetito de las empresas valencianas por los mercados exteriores, lo que ha permitido mantener su progresión.

"Esto confirma la hipótesis de que cuando las empresas salen al exterior, no quieren dejar de exportar aunque la economía regional se recupere", ha recalcado Doménech, en lo que es una de las buenas noticias que deja la lucha de las empresas contra la crisis económica.

El responsable de Economías Desarrolladas del BBVA Research ha desgranado también ha repasado los riesgos que acechan a la economía valenciana y a la española. El primero está relacionado con la pérdida de riqueza financiera que se ha experimentado en los últimos meses, y que se ha traducido en un arranque del año muy negativo en las Bolsas. Ello puede acabar afectando al consumo, aunque su impacto, si la tendencia no va a peor, no se espera que sea grave.

La incertidumbre por el rumbo que tome la política económica tras la formación del nuevo Gobierno ha disparado el indicador que maneja el servicio de estudios del banco a niveles que no se veían desde el año 2003, coincidiendo con la Guerra de Irak, si bien ha mejorado un tanto recientemente, ha indicado Doménech. La factura hasta ahora es de entre dos y tres décimas en la evolución del PIB, una rebaja que ya está integrada en la previsión de crecimiento del 2,7% presentada este miércoles.

También se considera potencialmente negativa la desviación del objetivo de déficit. Como ya ha afirmado en otras ocasiones Doménech considera que el ajuste ya no puede realizarse por el recorte de gasto del Gobierno valenciano —de los más bajos de España— sino por un cambio en el modelo de financiación.

"En manos del Gobierno autonómico está siempre ser más eficiente. No gastar menos, sino gastar mejor. Así como mejorar las condiciones en las que se desenvuelven las empresas", ha añadido Doménech.

Más información