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Una comunista contra la CGT

Mercedes Vidal, dirigente de Comunistes de Catalunya, lidia con los sindicatos como presidenta de TMB

Mercedes Vida, presidenta de TMB
Mercedes Vida, presidenta de TMB

Mercedes Vidal es una comunista con carné desde marzo de 2015. Joan Josep Nuet le entregó el carné de militante de Comunistes de Catalunya y ella expresó en las redes sociales el orgullo que aquello representaba. Nacida en 1980, desde 2004 es miembro de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), pero quizá esto parecía poco para hacer la revolución en Barcelona.

Vidal fue nombrada concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona en junio de 2015 y en agosto, presidenta de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). Seis meses después ha sido la CGT, sindicato mayoritario en TMB y que se define como heredero del anarcosindicalismo, quien ha puesto a Vidal en el ojo del huracán

TMB es una entidad proclive a crear situaciones complejas. El exalcalde Xavier Trias puso a su mano derecha, Joaquim Forn, al frente de la compañía y no a su concejal de Movilidad. Vidal compatibiliza ahora ese cargo en el Ayuntamiento con la presidencia de TMB y la concejalía de Horta-Guinardó; mucho trabajo para una persona que, además, no tiene experiencia en gestión institucional.

El currículum de Vidal que publica el Ayuntamiento destaca que es licenciada en Ciencias Ambientales y que su trayectoria se ha centrado en medio ambiente. “Ha participado y coordinado, entre otros, proyectos sobre indicadores de sostenibilidad, planificación estratégica de ciudades, programas de conservación de los recursos hídricos, proyectos sobre emisiones del transporte, corredores verdes urbanos o aprovechamiento de energía solar”.

Según el diario Comunicació 21, Vidal trabajó desde 2006 en la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, de titularidad pública. Uno de sus asuntos estrella es la extensión del uso de la bicicleta; como vicepresidenta desde la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) asumió el papel de portavoz en esta materia y en otras problemáticas vinculadas al medio ambiente. La concejalía de Vidal tiene como objetivo triplicar los kilómetros de carril bici de la ciudad.

Vidal es la representante de EUiA en el Ayuntamiento. Para asumir esta posición tuvo que imponerse a Isabel Ribas en unas elecciones internas de la formación. Ribas es la responsable de Política Municipal de Barcelona en la comisión nacional del partido y cuenta con experiencia institucional en el equipo municipal de ICV-EUiA.

Xavier Fina, en su libro Sense treva sobre los primeros 100 días de gobierno de la era Colau, asegura que la configuración del equipo de Vidal causó malestar en EUiA porque "para elegir a sus colaboradores ha priorizado la experiencia por delante de la fidelidad”. Vidal es contenida en su estilo de comunicación, no destaca en dogmatismo o contundencia como pueden hacerlo pesos pesados del Ayuntamiento, como Gerardo Pisarello o Jaume Asens.

Pero tampoco se muerde la lengua. En una entrevista de 2015 para la revista de Comunistes de Catalunya, Vidal lamentó la infravaloración de EUiA por parte de Barcelona en Comú e ICV. “EUiA ha tenido un papel pequeño en la formación de la lista de Barcelona en Comú, (BEC) más pequeño del que nos correspondería por el movimiento político y social que somos. Veníamos de una lógica con ICV que no nos ha favorecido a la hora de visualizarnos en esta nueva etapa”, dijo.

Vidal declaró ayer en TV-3, en alusión al enfrentamiento de TMB con la CGT: “No estaríamos haciendo una gestión responsable si dijéramos que sí a todo”. BEC y EUiA se han solidarizado siempre con las reivindicaciones de los sindicatos en TMB. Vidal ha insistido cada día del conflicto en que el problema solo es con un sindicato, la CGT. Que Vidal tenga que entenderse y estar “en permanente contacto” con John Hoffman, un capitalista de Atlanta, son gajes de la globalización. Que una dirigente comunista vuelva a enfrentarse al anarcosindicalismo parece una ironía de la historia.