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La iglesia critica la “permanente sospecha” sobre sus escuelas por la pederastia

Los obispos de Cataluña piden tolerancia cero y transparencia en casos abusos

La Conferencia Episcopal Tarraconense, que reúne a los obispos de las diez diócesis catalanas, pidió ayer en un comunicado que las escuelas religiosas no sean “sometidas a una permanente sospecha” respecto a la pederastia. Los prelados además hicieron un llamamiento para “garantizar la transparencia” en los casos que han sido denunciados en el colegio Maristas Sants - Les Corts y en un internado de La Salle. El pronunciamiento fue consensuado durante la reunión de los prelados en Tiana (Barcelona).

Se trata de el primer comunicado oficial de la iglesia catalana respecto al escándalo de pederastia en los centros católicos —dos de los seis denunciados son religiosos— y llega dos semanas después de que los hechos salieran a la luz. El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, había respondido a preguntas sobre el tema pero no había una declaración conjunta.

Los obispos reiteraron su “total condena a cualquier abuso, de cualquier tipo, cometido contra un niño o un menor de edad” y, recordando las directrices del Papa Francisco, se comprometieron a luchar “contra esta plaga que destruye tantas infancias”. Las normas de la Iglesia según la nota, piden actuar con “rapidez y decisión ante las denuncias, garantizar la transparencia y actuar con tolerancia cero”.

La iglesia también pidió que el trabajo de los Maristas y de La Salle y sus comunidades educativas “no quede cuestionado” y ofreció su “apoyo, atención y escucha” a las víctimas, incluso en los casos de delitos que puedan estar prescritos penalmente.

De otro lado, la portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, respondió ayer a las críticas vertidas por el Síndic de Greuges sobre la actuación de la Generalitat ante las denuncias sobre abusos que hizo un alumno de los Maristas en 2011. Rafael Ribó consideró que “no hubo respuesta del Gobierno”. Munté aseguró que se sentían “interpelados” por las observaciones del defensor del pueblo catalán pero dijo que no entonará un “mea culpa”.

“Se requiere de una mejora de los protocolos existentes en esta materia que, como todo, siempre son mejorables”, dijo Munté, que recordó que hay ciertas valoraciones que no se pueden hacer hasta que no haya fallos judiciales.