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Messi pide la absolución y atribuye el fraude fiscal a sus asesores

El jugador del Barça y su padre alegan que son “profanos en derecho tributario”

El delantero argentino está acusado de defraudar 4,1 millones de euros

Leo Messi
El delantero argentino del FC Barcelona Leo Messi. EFE

Leo Messi ha pedido ser absuelto de tres delitos de fraude fiscal con el argumento de que tanto él como su padre, Jorge Horacio Messi (también acusado), actuaron “asesorados por un prestigioso bufete de abogados especializado en derecho tributario y deportivo”. En sus escritos de defensa, presentados este martes ante la Audiencia de Barcelona y a cuyo contenido ha accedido EL PAÍS, el jugador argentino y su padre señalan que son personas “profanas en derecho tributario”.

Messi tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados por defraudar 4,1 millones de euros al fisco en concepto de IRPF. La Abogacía del Estado –que defiende los intereses de Hacienda- mantiene la acusación contra el jugador y su padre. La Fiscalía, en cambio, solo señala a Jorge Horacio y considera, en cambio, que el delantero argentino debe ser exculpado porque se dedicó únicamente a jugar a fútbol y se desentendió por completo de la gestión económica.

Los abogados del jugador se apoyan “en las consideraciones del Ministerio Fiscal, que excluye la responsabilidad de Leo Messi en todas las decisiones sobre sus declaraciones fiscales”, agrega el escrito. Los letrados –el exmagistrado del Tribunal Supremo Enrique Bacigalupo y el penalista Javier Sánchez-Vera- también denuncian que hubo “irregularidades” en las inspecciones de la Agencia Tributaria. Y agregan que la instrucción judicial –dirigida por un juzgado de Gavà- ha sufrido “notorios defectos” y no ha “indagado debidamente los hechos realmente ocurridos”.

Las acusaciones sostienen que Messi defraudó 4,1 millones de euros gracias a una estructura societaria en el extranjero con la que simuló la cesión de sus derechos de imagen. Entre 2007 y 2009, el jugador ingresó 10,1 millones por la explotación comercial de sus derechos de imagen con grandes compañías. Pero no abonó la parte que le correspondía de IRPF.

En su declaración como imputado, Messi se desentendió de los asuntos económicos: “De la plata se encarga mi papá y yo confío en él”, dijo. El padre –que cuando se firmaron esas cesiones también ejercía como su representante- asumió toda la responsabilidad sobre la firma de los contratos. Aunque matizó, ya entonces, que obró asesorado por expertos en materia tributaria. La estrategia de que el padre cargara con todo el peso no ha servido para exculpar a Messi ha topado con la posición de la Abogacía del Estado. Ahora, en los escritos de defensa, padre e hijo refuerzan la tesis de que fue ese bufete “especializado” de abogados el que montó la estructura societaria que permitió el fraude.

Messi ha pagado ya cinco millones a Hacienda como “reparación del daño” por la cuota defraudada, lo que le permitiría rebajar una eventual pena de prisión. Además, abonó otros diez millones para regularizar la situación ante Hacienda por los ejercicios posteriores (2010 y 2011). La Abogacía del Estado pide para él una pena de 22 meses de cárcel.

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