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Mas usa los ataques de Montoro para presionar a la CUP

El presidente catalán inisiste en que Montoro “agrede” a los catalanes con las condiciones del FLA

Artur Mas, es entrevistado en Catalunya Radio
Artur Mas, es entrevistado en Catalunya Radio.

El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, está resignado a que el pacto con la CUP, de producirse, no sea antes de la campaña de las generales. A la espera que la formación anticapitalista resuelva sus discrepancias sobre si debe investirle, Mas volvió ayer a presionarles con la excusa del bloqueo del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Sin nuevo Gobierno, dijo, el margen de acción es estrecho.

En una entrevista en Catalunya Ràdio, Mas subió el tono de las acusaciones contra el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. El bloqueo del FLA, afirmó, supone el fin de la Cataluña autónoma: “La autonomía, tal como la habíamos conocido, se ha acabado, no existe”. El presidente en funciones reconoció que la Generalitat tendrá problemas para pagar a proveedores, pero confió en que no habrá retrasos con las nóminas.

Frente a lo que considera un intento del PP de “aniquilar” el autogobierno catalán, Mas solo tiene un plan B: la independencia. Y en ese camino, el pacto con la CUP le urge: “Deben encontrar el desatascador para resolver esta situación de una vez”, apresó, tras lamentar en varias ocasiones que la falta de pacto, al perpetuar su condición de presidente en funciones, le limita.

Pese a poner prisas, Mas duda que pueda haber un acuerdo antes del 4 de diciembre, inicio de la campaña electoral para el 20-D. “Es difícil, pero no imposible”, aseveró, y añadió que confía en que las negociaciones lleguen a buen puerto: “Se está hablando de todo, y además, con transparencia”. Un sentimiento que también comparten los negociadores, optimistas porque ven avances en las conversaciones, pero dudosos de poder acabar en plazo de tiempo corto.

Junts pel Sí espera que la CUP resuelva su debate interno, y espera en que la conclusión sea favorable a Mas. Pese a que ha supeditado el proceso a su continuidad, el presidente aseguró que no se trata de “Artur Mas sí, o Artur Mas no”, sino de asegurar que la mayoría soberanista no se resquebraje. El líder de la coalición independentista descartó que la CUP pueda entrar en el Ejecutivo —“se lo ofrecimos y lo rechazaron”, apuntó— y advirtió a esta formación que no puede condicionar al máximo la acción del Gobierno: “Según como acabe esta negociación, habrá mucha gente que diría que no nos votó el 27-S para que las principales decisiones las tome la CUP y Junts pel Sí esté detrás”.

Mas cree que el trabajo del nuevo Gobierno será el de “ensanchar” la mayoría soberanista. El líder catalán considera que para hacer “una desconexión legal” del Estado es necesario alcanzar el 50% de los votos, algo que no ocurrió el 27-S.

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