Se cierra en falso el misterio de la peste que inundó Barcelona

Agricultura descarta que el origen del mal olor fueran los huertos del Prat

Lluís Parés, miembro del sindicato agrario Unió de Pagesos.
Lluís Parés, miembro del sindicato agrario Unió de Pagesos.c. Castro

En Barcelona era la pregunta más repetida este miércoles: ¿A qué huele? En el centro de la ciudad, en plena plaza de Cataluña, rodeada de coches, autobuses y asfalto era imposible no percibir el olor a estiércol. Pero, ¿cómo es posible si los campos más cercanos están a más de diez kilómetros de distancia? ¿De dónde provenía el olor a estiércol?

A causa de las constantes llamadas de los vecinos de Barcelona, Protección Civil comprobó que el olor existía, analizó los índices de contaminación de la ciudad y buscó el foco. En seguida se determinó que el olor no era contaminación y que no suponía ningún peligro para población. Quedó descartado que olor proviniera de alguna planta de tratamiento de residuos ni tampoco de la actividad industrial.

Sin riesgo para las personas, el caso pasó entonces al departamento de Territorio y Sostenibilidad, encargado de analizar la calidad del aire, que consideró correcta. "No lo podemos asegurar, pero todo parece indicar que el mal olor procede de los campos del Prat", han confirmado fuentes del departamento. "La inversión térmica que provoca el anticiclón y el viento que iba de sur a norte, nos hacen pensar que fue esta la causa pero no lo podemos asegurar", ha añadido. 

El meteorólogo y presentador de la previsión el tiempo en TV3, Tomàs Molina, ha explicado a El País que el anticiclón provoca que "no se mezcle el aire hasta los 400 metros de altura". Este fenómeno meteorológico, mezclado con un viento suave que soplaba de sur a norte, explica el misterio. "Son las mismas condiciones que podrían provocar la contaminación atmosférica", ha explicado Molina.

No obstante, los técnicos del Departamento de Agricultura que han visitado los campos del Baix Llobregat donde se esparcieron los nutrientes han descartado que la fetidez que invadió este miércoles el área metropolitana fuera la del estiércol. En un comunicado, la Generalitat ha informado que las tareas de abono se hicieron "de manera correcta" y que no puede ser que la peste viajara "a más de 10 kilómetros de distancia".

Otra hipótesis que se tuvo en cuenta en un primer momento fue que el mal olor proviniera de unas tareas de mantenimiento que se llevaron a cabo en la depuradora de El Prat. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que gestiona esta infraestructura, ha descartado esta explicación después de comprobar que no ha habido "ninguna anomalía" en el funcionamiento de ninguna de las instalaciones de tratamiento de residuos y de depuración de aguas.

El Ayuntamiento de El Prat sí que confirma la hipótesis de una pestilencia causada por el estiércol que se abocó en la zona de la Masia de Cal Rovira, situada en la confluencia de la C-31 con la B-22. De todas formas, en el comunicado emitido, no reconoce que el mal olor llegara más allá de los límites del municipio. Sea como sea, el caso se da por cerrado.

"Este episodio lo recordaremos durante años"

En el Parque Agrario del Prat, la huerta de Barcelona, tampoco se hablaba de otra cosa. Y todo el mundo tenía una idea de cuál podía ser la causa: y es que este martes, solo un payés había tirado estiércol en su campo, que ocupa unas cuatro hectáreas. "Después toda la que se ha liado, ha ido hoy corriendo a mezclar el abono con la tierra para que se vaya el olor", ha explicado Lluís Parés, miembro del sindicato agrario Unió de Pagesos y payés jubilado del Prat. Parés ha explicado que normalmente se utiliza abono del Ecoparc pero que, en esta ocasión, el payés, que se llama Salvador, había comprado estiércol de animal, que huele mucho más. Cuando se abona un campo, según explica Parés, "el abono se tira al aire y si sopla viento es muy fácil que el olor se expanda". Aun así, Parés no recuerda que jamás haya pasado nada parecido. "Este episodio lo recordaremos durante años", dice.

Además de los payeses del Prat y de los vecinos de Barcelona, el misterio del olor a estiércol también estuvo presente en la red. Los internautas no dejaron de lanzar sus hipótesis de cuál podía ser el origen del olor.

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