Noche flamenca de poetas y hechiceros

Carmen Linares y el guitarrista Cañizares buscan las esencias jondas de 'El amor brujo'

Carmen Linares y Juan Manuel Cañizares, durante un ensayo.
Carmen Linares y Juan Manuel Cañizares, durante un ensayo. CARLOS ROSILLO

Un siglo se cumple de El amor brujo, de Manuel de Falla, la obra en la que el flamenco se subió a los altares de la música clásica desde un Carmen granadino en la colina del Albaicín.

Hace solo unos días se producía el estreno mundial de la versión de la gitanería del gaditano según La Fura dels Baus y Marina Heredia en el Festival de Granada, y es el turno de despojarse del artificio para buscar el origen: Juan Manuel Cañizares y Carmen Linares acunan la partitura de Falla con poemas de Lorca y Juan Ramón Jiménez en un estreno absoluto revestido de profundidad y respeto.

Este montaje, que podrá verse mañana en el Puente del Rey dentro de los Veranos de la Villa, viene a ser un tributo a aquellas noches en las que, con el sol desapareciendo tras la colina de La Alhambra, Falla reunía a los poetas en su casa para hablar de folclore y de cultura.

“Estos creadores tenían una visión del folclore con mucha profundidad y alejada de los tópicos y nos apetecía ponernos a su lado y acompañarlos en ese camino”, cuenta Carmen Linares, que busca en este encuentro más libertad después de haber cantado en muchas ocasiones esta obra de Falla acompañada de orquestas sinfónicas.

“Este es El amor brujo según Juan Manuel Cañizares y Carmen Linares, en el que la Canción del fuego fatuo se canta sobre unas bulerías al golpe que suenan en la guitarra, porque Falla ya marca el tiempo de bulería”, cuenta la cantaora, que considera esta pieza “una obra muy moderna, con mucha chispa y muy flamenca”.

A su lado estará Juan Manuel Cañizares, que conoce bien a Falla después de haberle dedicado una trilogía a la guitarra, y que para este montaje se sumerge en las esencias de El amor brujo para extraer de él aquel flamenco genuino y visceral que inspiró al compositor. “He sido fiel en todo momento a cada una de las notas de Falla. Desde el cariño y el respeto afronto una versión más rítmica y más flamenca de una obra enorme. He tratado de extraer la esencia de esta música con la que Falla fue un visionario: encontró en el flamenco de aquella época unos valores estéticos que investigó a fondo y que transformó de una manera brutal partiendo siempre del valor de la música flamenca”, cuenta el guitarrista, que añade que su aportación es “más espiritual que técnica”.

En este proceso creativo, Cañizares ha analizado la versión completa de la obra de 1915 para ir reduciendo la trama orquestal a las posibilidades de las seis cuerdas, y ha renovado su devoción por el compositor gaditano a través de la ilusión, que dice que ha sido el motor principal de su trabajo. “Creo que hay mucho flamenco en Falla, porque Falla amó el flamenco, no solo lo usó para hacer sus obras. Y Falla ha mostrado a los flamencos que se puede hacer un flamenco más difícil, más sofisticado: Falla es un faro que nos guía que nos ha hecho un regalo que no tiene precio”, dice el guitarrista.

En este montaje se acompañan del grupo Camerata Flamenco Project, que ponen sus instrumentos al servicio de Falla, pero también de los poemas de Lorca y Juan Ramón. “Abordo los poemas de Juan Ramón como El Álamo blanco con el acompañamiento de la Camerata. Los tres artistas están unidos pero cada uno tiene su espacio, aunque creía importante recuperar a Juan Ramón, que aunque no era como un hijo para Falla como lo era Lorca, sí que era una persona importante para él”, explica Linares.

De Lorca abordará alguna de las canciones populares que recopiló y grabó el poeta con La Argentinita, pero también La leyenda del tiempo, que pretende ser un tributo a la “versión profunda que hizo Enrique Morente”, que fue amigo de la cantaora. “También voy a hacer La baladilla de los tres ríos y El poeta le pide a su amor que le escriba, a la que puso música en su día el guitarrista Manolo Sanlúcar”, explica Linares, que no se considera una flamenca rebelde, sino una artista de su tiempo.

Una artista que, al igual que Cañizares, destaca el respeto por la obra de Falla, que ambos consideran un monumento, y que en el año de su centenario sigue siendo fuente de inspiración para los creadores.

Carmen Linares y Juan Manuel Cañizares. 20 de julio a las 22.00 en el escenario del Puente del Rey, dentro de los Veranos de la Villa. Entrada: 25 euros.

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