Cifuentes cautiva a la plana mayor del PP y del Gobierno de Rajoy

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría; la secretaria general, Dolores de Cospedal; el jefe de gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, y seis ministros acuden a su toma de posesión

Cristina Cifuentes, jura su cargo.El PAÍS TV / Luis Sevillano (atlas)

La plana mayor del Gobierno y del PP ha arropado a Cristina Cifuentes en su toma de posesión como quinta presidenta de la Comunidad de Madrid. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, el jefe de gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Moragas, y seis ministros (en lugar de Cristóbal Montoro ha acudido Antonio Beteta, exconsejero de Madrid y actual secretario de Estado de Administraciones Públicas). El vicesecretario general de Comunicación del PP, Pablo Casado, también ha acudido a la sede del Gobierno regional en la Puerta del Sol, en lo que ha sido una demostración de fuerza que confirma a Cifuentes como una de las principales figuras emergentes del PP. Y que implica, además, un cambio en las relaciones con la dirección nacional del partido y con La Moncloa, que tenían en Madrid, pese a ser una de las plazas fuertes del PP, una de las administraciones más críticas.

Como comparación, a la toma de posesión de Ignacio González como presidente regional, en septiembre de 2012, acudió únicamente Cospedal, que además lo hizo tarde. La organización del acto dio tanta importancia a su presencia que retrasó su arranque media hora.

“Será una excelente presidenta de la Comunidad de Madrid”, ha valorado Sáenz de Santamaría, de las pocas representantes del Gobierno que habían incluido la toma de posesión de Cifuentes en la agenda (el ministro de Educación, José Ignacio Wert, fue la otra excepción). La vicepresidenta, que solo ha tenido buenas palabras para la nueva presidenta —“es muy trabajadora, muy dialogante y muy capaz”— ha destacado que espera de ella “lealtad institucional y diálogo entre las administraciones”. Para ello ha puesto como ejemplo los tres años y medio de Cifuentes en la Delegación del Gobierno, mientras ha obviado los últimos años de enfrentamiento constante con los Ejecutivos de Aguirre y González.

Cifuentes ha vuelto a incidir en la idea de que representa "un proyecto nuevo de comunidad en un tiempo nuevo", y ha reconocido la gestión de sus predecesores "pero sin ataduras". La renuncia a la privatización de hospitales y de Canal de Isabel II, la eliminación de los aforamientos, la defensa de la celebración de primarias y la limitación a ocho años del tiempo que se pueda presidir la región reflejan el cambio de estilo que abandera Cifuentes, propuestas que ella misma compartía y que compartía con Ciudadanos, con el que firmó un pacto de 76 puntos a cambio del apoyo a su investidura.

“Juro por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de presidente de la Comunidad de Madrid con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, y el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, así como guardar secreto de las deliberaciones del Consejo de Gobierno”, se ha comprometido Cifuentes, que ha apelado a Dios, la unidad de la patria y recordado a sus predecesores al frente de la región.

La nueva mandataria ha agradecido al socialista Joaquín Leguina, primer presidente de Madrid (1983-1995), que "pusiera en marcha una administración prácticamente de cero". "No solo es un político de altura, sino un intelectual de primer orden. Por encima de la ideología, prima la sensatez, algo poco frecuente en el panorama político", le ha definido.

Para Cifuentes, Alberto Ruiz-Gallardón presidente entre 1995 y 2003, ha sido el presidente "que dio el gran impulso que la Comunidad necesitaba, con una institución potente, capaz de cambiar la realidad, con infraestructuras como el metro". "Alberto es un político con grandeza de miras: convirtió a Madrid en una región capaz de hablar de tú a tú con las demás regiones. Gracias por tu trabajo", ha expresado.

Las palabras para Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad entre 2003 y 2012 y actual presidenta del PP de Madrid, cargo que desempeña desde 2004, han sido más cortas. "Conseguiste consolidar la Comunidad con un esfuerzo histórico, con equipamientos educativos y sanitarios. Encarnas a la política de raza, de valores firmes. Gracias de corazón".

Pero al que sin duda ha dedicado menos atención ha sido a González, su inmediato predecesor. Cifuentes se ha centrado en el apartado económico de su etapa, con 4.000 millones en recortes. "Ignacio, de quien tomo el relevo, es buen conocedor de los problemas de Madrid. Le ha tocado la etapa más difícil de todas; ha hecho frente a una durísima crisis, y aun asi ha contribuido a que Madrid fuera la primera en salir de ella, con seis puntos de paro por debajo de la media nacional. Enhorabuena y gracias por tu trabajo".

Antes de concluir, la presidenta ha tenido tiempo de lanzar una puya a Pedro Sánchez, el secretario general del PSOE y candidato en las generales, a raíz de la escenificación del pasado fin de semana. "Este es el día más importante de mi trayectoria política y, aunque este acto no este presidido por una enorme bandera, la llevo en el corazón".

Cifuentes ha dedicado sus primeras palabras, en un acto solemne y muy emotivo, a una hermana fallecida hace dos años y su padre, "que se fue" hace unos meses. "Mi padre fue mi guía, mi referente, la mejor persona que he conocido en mi vida. Un ejemplo de honestidad y de rectitud. Si soy la cuarta parte de que él fue, me conformaría", ha arrancado una intervención pródiga en aplausos y marcada por la reconciliación con Génova.

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