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Un peritaje explica el despiste del maquinista de Angrois

Una psicóloga experta en error humano describe a petición de la defensa el mecanismo mental del lapsus, por pensar espacialmente, y culpa a Adif de no prever ese riesgo

El maquinista del Alvia accidentado sale del juzgado el 28 de julio de 2013 en libertad con cargos.
El maquinista del Alvia accidentado sale del juzgado el 28 de julio de 2013 en libertad con cargos.

El juez instructor del accidente de tren de Angrois, en Santiago, en el que el 24 de julio de 2013 fallecieron 79 personas, ha admitido a trámite e incorporado al sumario de la investigación un informe pericial en el que una experta en psicología y errores humanos analiza el despiste sufrido por el maquinista del Alvia. El conductor, Francisco José Garzón, actualmente único imputado, no frenó a tiempo antes de la curva de Angrois tras recibir una llamada telefónica del interventor del tren y descarriló sin que existiese ningún sistema de seguridad que evitase o paliase su despiste. Según la experta, Pilar Calvo, con 18 años de experiencia en el sector del transporte, el “lapsus atencional” del maquinista, originado por una pregunta del interventor que lo obligó a pensar espacialmente, habría sido “una consecuencia, y no una causa” ya que Adif, la empresa pública gestora de la línea, no había estudiado el riesgo de ese error humano ni habilitado medidas de seguridad para evitarlo. Adif y Renfe mantienen que era responsabilidad del maquinista prestar atención para pasar por la curva a la velocidad adecuada y que la seguridad allí existente cumplía la normativa.

La experta, Pilar Calvo, compareció en abril en la subcomisión creada en el Congreso de los Diputados para mejorar el sistema ferroviario español, donde consideró “simplista” reducir el accidente de Angrois a un despiste y denunció que en el sector ferroviario se minusvalora la importancia del factor humano a la hora de analizar los riesgos. El mismo día de su comparecencia parlamentaria, el abogado del maquinista entregó su informe pericial en el juzgado de Santiago. El juez, sin embargo, no lo incorporó a la causa hasta ahora, después de que la semana pasada compareciesen ante él y los abogados de las partes personadas los tres peritos designados por el juzgado para ratificar sus respectivos informes. El experto en Telecomunicaciones apuntó la misma inexistencia de una evaluación de riesgos que señala Calvo en su peritaje de parte, mientras que el experto ingeniero de Caminos aseguró que la seguridad no incumplía ninguna norma y el de Industriales se limitó a constatar que el tren no tenía ningún problema. En la causa también obran ya incorporados otros tres peritajes de parte, cuyos redactores (designados por Adif, la aseguradora de Renfe y el propio maquinista) no han sido citados aún por el juez para que ratifiquen sus informes, como han reclamado varios de los personados.

Según señala Pilar Calvo en este séptimo informe pericial ahora incorporado a la causa, “era previsible” para Adif “la peligrosidad que entrañaba poner en servicio la línea con la curva de Angrois sin ningún sistema de protección”. “Las causas subyacentes”, dice la experta, “fueron la inexistencia de evaluación de riesgos de error humano [como establece una norma europea] en dos momentos”, que identifica con la modificación en 2010 del proyecto original de la línea que eliminó de la curva de Angrois el sistema de control constante de la velocidad propio del AVE (ERTMS) y con la desconexión en 2012 a bordo de los Alvia de dicho sistema que, aunque no estuviese instalado en las vías, habría alertado igualmente al maquinista del punto de la línea en el que se encontraba.

Calvo analiza el tipo de despiste sufrido por el maquinista cuando recibió la llamada del interventor, que duró cien segundos y en la que le preguntó por el andén en el que estacionaría el tren en la estación de Pontedeume, para la que aún quedaba más de una hora de viaje. “Lo que se le solicitaba es que recreara un espacio de forma mnésica recordando un mapa cognitivo de una estación. Este ejercicio mental no favorece que la atención se lleve al exterior [para darse cuenta del punto por el que circulaba] o a un papel como es el Libro Horario [que indica a los maquinistas la velocidad en cada punto kilométrico] sino que lo que demanda es algo más 'introspectivo' para tratar de dar respuesta a la pregunta formulada por el interventor”, detalla la psicóloga. Calvo detalla que es justo cuando el maquinista responde a la pregunta espacial sobre si el tren cabe en determinado andén de la estación de Pontedeume cuando el Alvia pasa por el punto de la línea que los maquinistas suelen tomar como referencia para comenzar a frenar antes de la curva de Angrois. La psicóloga también destaca en su peritaje que “no se tuvieron en cuenta informes previos sobre el mismo riesgo [de despiste en el mismo punto], ni se implementaron lecciones aprendidas de otros accidentes similares”.