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Los casos de enfermedades vacunables caen un 96% en 30 años

Cataluña pasa de registrar 36.740 enfermos en 1984 a 1.506 en 2014

Jessica Mouzo

La implantación del calendario vacunal en Cataluña ha conseguido reducir en un 96% la incidencia de enfermedades vacunables en los últimos 30 años. La comunidad ha pasado de registrar 36.740 casos durante el año 1984 (cuatro años después de la introducción del calendario) a 1.506 en 2014.

Según los datos del Departamento de Salud, hace 30 años se registraron 5.745 casos de tos ferina, 2.229 de sarampión, 20.576 de parotiditis y 8.168 de rubeola. En 2014, los pacientes diagnosticados de alguna de las enfermedades vacunables se redujeron a 1.106 de tos ferina, 140 de sarampión, uno de tétanos, 258 de paratoditis y uno de rubeola.

El caso del niño de seis años de Olot (La Garrotxa) que no estaba vacunado por voluntad de sus padres y se infectó de difteria (el primer caso en España desde 1987), ha abierto el debate sobre la obligatoriedad y eficacia de las vacunas. Las cifras de las que dispone Salud, sin embargo, corroboran el mensaje enviado el viernes por el secretario de Salud Pública, Antoni Mateu, que rechazó cualquier tipo de discusión sobre la necesidad de inmunizar a los niños. “No hay debate posible con el tema de las vacunas, no se puede jugar con esto. Tiene que aumentar la concienciación de vacunarse, sobre todo en los primeros años de vida”, señaló.

La cobertura vacunal en Cataluña se sitúa en torno al 90% y alcanza el 95% en las edades más tempranas (antes del primer año de vida). Mateu apuntó que el caso del menor infectado seguramente ha propiciado que estos porcentajes aumenten, “al menos uno o dos puntos”.

El niño continua ingresado en la unidad de cuidados intensivos del hospital Vall d’Hebron de Barcelona en estado muy grave. El secretario de Salud Pública explicó que, pese a su estado crítico, el menor está “estable” y aseguró que la antitoxina que le está sumistrando el equipo médico funciona. “La antitoxina hace su trabajo y lo comprobamos en cómo se solucionan cosas que van surgiendo, pero es imprevisible saber cómo avanzará”, advirtió.

Los padres del niño reconocieron ante Mateu y el consejero de Salud, Boi Ruiz, que visitaron a la familia el pasado jueves en el hospital, que se sentían “engañados” por los grupos antivacunas. “La familia está destrozada y han reconocido que se siente engañados porque no estaban bien informados”, relató Mateu.

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Aunque ya ha finalizado el plazo de contagio (el periodo de incubación es de entre dos y cinco días) y no se han registrado nuevos casos, Salud Pública extenderá la alerta a diez días por precaución. Los técnicos del Departamento siguen adelante con la investigación epidemiológica para localizar el caso índice (el portador de la bacteria que ha contagiado al niño), aunque intuyen que puede tratarse de un portador asintomático, lo que dificultaría encontrar el origen del foco.

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Sobre la firma

Jessica Mouzo
Jessica Mouzo es redactora de sanidad en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo BCN-NY de la Universitat de Barcelona.

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