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Otra campaña con promesa de petroleros por parte de Navantia

La compañía pública avanza que firmará en junio un contrato con Ibaizabal para construir cuatro buques entre Ferrol y Cádiz

Por tercera vez en campaña electoral, Navantia, la empresa pública de astilleros controlada por el Gobierno a través de la SEPI, irrumpe en las elecciones con un anticipo de anuncio de contrato a pocos días de la cita con las urnas. Ocurrió en la campaña gallega del 2012, cuando el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anticipó dos floteles para Pemex que tardaron año y medio en adjudicarse, y otra vez en la precampaña de las europeas de mayo del 2014, cuando se anunciaron dos Buques de Acción Marítima (BAM) para la Armada, que hoy todavía casi dan sus primeros pasos en la grada.

Este viernes volvió a ocurrir. A nueve días de las municipales del 24-M, se anunció la firma de un acuerdo que ya se había avanzado en marzo con la naviera Ibaizabal para la contratación de varios petroleros. El contrato, que todavía se firmará en junio, implica la construcción de cuatro buques del tipo Suezmax -llamados así porque se acomodan a las dimensiones del canal de Suez- con opción a otras dos naves más para la empresa Ondimar Transportes Marítimos LDA, propiedad del grupo Ibaizabal.

Navantia avanzó que los cuatro primeros petroleros empezarían a construirse hacia el final de este año entre Galicia y Andalucía sin concretar que parte corresponde a los astilleros de Ferrol y Fene y cúal a la bahía de Cádiz. En total, serían casi tres millones de horas de trabajo a razón de 725.000 horas por buque, con unas dimensiones importantes con 274 metros de largo y 48 de manga (ancho) que suman unas 156.000 tonelada de peso por unidad. El plazo de ejecución previsto por la empresa naval es de 21 meses y el contrato podría estirarse hasta un total de seis naves.

Este futuro contrato se ampara en un cambio “del modelo de negocio”, aclara Navantia, donde el principal suministrador de la mayor parte de los materiales y equipos para esos cuatro petroleros, además del diseño, no será la compañía española sino un astillero asiático que es líder mundial del sector, presumiblemente Daewoo. Navantia, no obstante, trata de contrarrestar esta circunstancia en su nota oficial añadiendo que “dará siempre oportunidad y prioridad a las empresas nacionales para que ofrezcan precios competitivos”. A ojos de los sindicatos, pocas empresas podrán competir con los precios de la factoría surcoreana que fabrica petroleros en serie sino es a costa de recortar en sueldos a la plantilla.

El Comité de Empresa de Navantia ha cogido con pinzas este “anuncio del anuncio” de un posible contrato que les llega cindo días después de sacar a la calle a 6.000 personas en una manifestación comarcal en defensa de los astilleros públicos. Lo tildan de “electoralista” y cuestionan el uso “vergonzoso” que el partido al mando, el PP, hace de cualquier encargo con el fin de rentabilizarlo políticamente. “En cada campaña nos prometen la solución definitiva al sector naval”, una promesa que no entiende de siglas, lamentan.

Desde las filas del PP, su portavoz, el ferrolano Miguel Tellado, aplaudió el encargo como un paso más del “esfuerzo” de la Xunta. El líder de los socialistas gallego, José Ramón Gómez Besteiro, exigió “seriedad” al hablar de contratos y le reprochó a Feijóo sus “anuncios fantasmas” del pasado “que luego no se concretan”. “Parece ser que hay un preacuerdo para la firma de un acuerdo para que en junio se firme ese acuerdo”, ironizó el socialista. Xavier Vence, portavoz del BNG, que participaba en un acto en defensa del idioma gallego en Ferrol, también entró al quite al calificar de “indigno” que Navantia emplee “los contratos como arma electoral”. “No hay campaña en la que no se anuncien grandes contratos. Aún esperamos por otros que luego quedan en nada o en poca cosa”, remató Vence.