Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Medio siglo de superar obstáculos para abrir “ventanas a la libertad”

La Fira del Llibre del 50 aniversario abre con un discurso crítico con la piratería, la competencia desleal y la tardanza en el pago de subvenciones

Un grupo de jóvenes examina libros en una caseta de la feria de Valencia.
Un grupo de jóvenes examina libros en una caseta de la feria de Valencia.

Ayer fue un día histórico para la Fira del Llibre de València, que inauguraba su 50 edición. Medio siglo llenando de libros la ciudad cada primavera, recordó Glòria Mañas, la directora de la segunda feria más importante de España. “Llegar aquí no ha sido fácil”, aseguró en el discurso ante la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, la consejera de Cultura, María José Català, y demás autoridades. En el "camino de obstáculos", Mañas se remontó a la llamada “batalla de Valencia”, en los 70, cuando fueron “objeto de los ataques de los intolerantes antidemócratas”, que quemaron casetas e “insultaban a los lectores que se acercaban a la feria”.

Entonces ni siquiera estaba en los Jardines de Viveros, adonde llegó en 1985 y ha ido ganando en extensión. Ayer se presentaban libros en cuatro espacios distintos durante toda la tarde. La más nutrida fue la de la Historia de las Españas, a cargo de su coordinador, Joan Romero, y algunos autores más. Asunto serio y tal vez polémico, que comparte programa con la algarabía de los escolares que por la mañana llenaban las actividades de animación lectora y recorrían las sendas bibliófilas de Viveros.

 La directora de la feria recordó que luego han venido otros problemas, como el descenso de ventas, la competencia desleal o que “las subvenciones tardan en pagarse”. Esa misma mañana había vuelto a comprobar si la Generalitat había ingresado la subvención del año pasado antes de abrir las puertas, sin suerte.

Las autoridades aplaudieron y más tarde la consejera de Educación y Cultura recordó a los medios que la Generalitat ha destinado 53,4 millones en los últimos cinco años al fomento de la lectura y ha destacado que "todos los centros educativos tienen ya su plan lector", porque se trata de "transmitir la importancia de la lectura a los más pequeños". La alcaldesa destacó la colaboración en el libro que repasará esos 50 años de feria y que se prevé publicar en septiembre.

Mañas cerró el capítulo de problemas con referencias a la vulneración de la ley del libro o la del comercio y a la piratería, que “duele” más cuando algunas “personas que se consideran cultas y demócratas” proclaman “que se bajan libros y contenidos gratis y en la red sin respetar los derechos de autor”. A pesar de todo, ella y muchos compañeros se enorgullecen de su oficio “porque el libro y la lectura son una ventana abierta de par en par a la libertad”.

Hubo recuerdos especiales para libreros que “lucharon por la feria”, como Isidro Soriano y Paco Dávila. En el recorrido, junto a librerías como Viridiana, que se sumó ya a la feria en 1970, aparecen otras recién llegadas como Llum de Lluna. “Hemos venido otros años como visitantes”, explicaban las hermanas Marta y Elena Molina, “y pensamos que podíamos hacer lo mismo, aunque para nosotras es una inversión grande”.

Este joven estand se parece a otros en el muestrario de novedades, pero las hermanas Molina tienen claro que quieren marcar diferencias con una oferta propia. “Venimos con el método Vaughan", muestran al periodista. "Pero no tenéis la exclusiva, ¿no?", les replica éste. "Claro que no, pero nadie tiene lo tiene todo, nosotras sí, y además Vaughan vendrá a firmar con nosotros el próximo sábado”.

La feria se ha estrenado con sol, tras la amenaza inicial de lluvia. Lectores de todas las edades recorren la feria de Valencia y se mezclan con los autores en un lugar de encuentro para unos y otros. Además, comenta el periodista y escritor Emili Piera, es una oportunidad de encontrarse con amigos que hace tiempo no se han visto,  como el poeta Joan Navarro o la escritora Bel Carrasco, que firmaba ejemplares de su libro Abrir en caso de muerte. Piera estrena este año también novela negra, como Anna Moner, que en este Día del Libro presentará en Valencia su particular intriga histórica.