Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Reus paga un sobrecoste de 8 millones en intereses por el Sant Joan

El despacho de arquitectos que proyectó el megashospital reconoce que se trata de un equipamiento desproporcionado

Hospital Sant Joan de Reus, Tarragona Ampliar foto
Hospital Sant Joan de Reus, Tarragona

Reus trata de salvar sobre la campana el desembolso inminente de 34,9 millones de euros derivados del crédito por las obras del faraónico Hospital Sant Joan. A poco menos de una semana del plazo límite para pagar la millonaria cuota que el Consistorio adeuda a cinco entidades bancarias y al Institut Català de Finances (ICF), el alcalde Carles Pellicer (CiU) ha anunciado que se han renegociado las condiciones del préstamo para convertir lo que debería ser un pago único en una liquidación prorrateada. La prórroga le saldrá cara al Ayuntamiento, porque la operación se salda con un sobrecoste de 8 millones de euros imputables a intereses. Pellicer, que gobierna en minoría, necesita a la oposición para tirar el trato adelante y ya ha advertido que "tendremos un grave problema si el resto de grupos no dan su visto bueno al acuerdo".

El préstamo sindicado que el ayuntamiento reusense firmó en 2010 para financiar la construcción del controvertido Hospital Sant Joan concedió un monto de 64,9 millones de euros. También preveía un reintegro de 34,9 millones antes del 22 de abril. En el momento de la firma, el entonces alcalde Lluís Miquel Pérez (PSC), el mismo hombre que cifró en 170 millones de euros el coste total del equipamiento, aventuró que en cinco años habría tiempo suficiente para hacer caja con la venta de dos terrenos cercanos al hospital.

El tiempo le ha quitado la razón: no ha aparecido comprador y el actual equipo de gobierno manifiesta estar negociando "desde 2013" con las entidades financieras para suavizar un pago que, de efectuarse de una tacada, representaría un descalabro para la tesorería municipal.

A falta de que lo refrende el pleno municipal, BBVA, La Caixa, Banco Popular, Banco Santander, Bankia y el ICF se avendrían a alargar hasta 2025 el plazo de devolución de los 34,9 millones pero aumentando en 0'25% el tipo de interés (queda fijado en el 3%) y conservando como garantía los ingresos, unos 100 millones de euros al año, que recibe el Sant Joan del concierto que tiene suscrito con el CatSalut.

El engorde sobrevenido de los intereses es otra capa de la telaraña que envuelve al mastodóntico Sant Joan. Su construcción está siendo investigada por el juzgado de instrucción 3 de Reus dentro del caso Innova, en el que se escudriñan un reguero de presuntas ilegalidades cometidas en el seno de las empresas municipales. El macrocentro sanitario le ha costado al exalcalde Pérez una imputación judicial por el pago de 387.000 euros al arquitecto Jorge Batesteza, por trabajos de supervisión que supuestamente no hizo.

Sobre el papel al hospital le sobra capacidad para atender a 3.000 personas diariamente, Reus tiene una población de poco más de 100.000 habitantes, pero jamás ha funcionado a pleno rendimiento. Teresa Batlle, socia fundadora de Picharchitects, el estudio que se hizo con el proyecto, reconoce que desde el principio el Sant Joan tenía tintes de obra desproporcionada. "La sensación que era demasiado grande sí la teníamos, pero nosotros obedecíamos a lo que se nos mandaba. Siempre se nos habló de hacer un hospital comarcal que pudiese absorber servicios que se prestaban en Tarragona". La arquitecta habla de "criterios muy profesionales" en la definición del proyecto pero alude a que "en aquel momento no había medida de las cosas y se quiso hacer un hospital insignia. La crisis lo ha malogrado todo".

Batlle dice desconocer si en la actualidad hay "espacios desocupados" pero asegura que el Sant Joan es "un hospital de referencia. Vienen profesionales de la arquitectura y de la medicina desde distintos lugares para tomarlo como ejemplo".