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Jaque tecnológico a los furtivos

Carril ensaya un novedoso sistema de videovigilancia para prevenir el marisqueo ilegal

Un grupo de ingenieros electrónicos e industriales está desarrollando el primer proyecto de videovigilancia nocturna para zonas de marisqueo con la esperanza de que resulte un sistema infalible para acabar con el furtivismo. Utilizando tecnología infrarroja y térmica desde varios puntos, los movimientos de los mariscadores ilegales podrán ser captados por una alarma conectada a un monitor que grabará toda la secuencia por control remoto. Radicada en Vigo, UtesisBatea —que aglutina varias empresas tecnológicas— comenzó el pasado viernes a realizar las primeras pruebas en los viveros de los parquistas de Carril y zonas de marisqueo de esa cofradía, que solicitó realizar el ensayo en sus bancos de almeja y berberecho, de los más golpeados por el furtivismo en Arousa.

 Este plan de vigilancia surge por iniciativa del sector ante lo que denuncian como escasa presencia de los servicios de guardacostas de la Xunta. Unos medios de vigilancia que los mariscadores consideran costosos e inoperantes frente a un furtivismo señalado como una de las principales causas de agotamiento de los bancos, junto con la mortandad de la almeja provocada por la baja salinidad y enfermedades parasitarias del berberecho que han hundido la producción en esta campaña en varias concesiones de las Rías Baixas. El sector volvió a reclamar a la Administración más medios de vigilancia en una carta que los patrones mayores de la ría de Arousa entregaron a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, en su reciente visita a Galicia.

El proyecto nace, además, en pleno proceso de reforma del Código Penal, en el que se tipificará por primera vez el marisqueo furtivo como delito, con penas de entre seis meses y dos años de prisión, además de elevadas multas económicas. La enmienda que acaba de presentar el PP en el Senado pretende modificar el artículo 335 del Código que trata de equiparar de los furtivos en el mar con los de la caza y la pesca para incidir en que esa actividad ilegal pone en riesgo la sostenibilidad de los recursos marisqueros.

Miguel Ángel López, responsable del proyecto de videovigilancia, está convencido que “este sistema servirá para atajar un problema que surge a diario en Galicia y que, además, será una prueba para los tribunales porque la alarma podrá ir conectada al guarda de campo de los servicios de guardacostas, de la policía autonómica o de la Guardia Civil del Mar”, explica. El empresario, que lleva cinco meses desarrollando la tecnología, confía en obtener el apoyo de la Xunta para desarrollar este sistema en otros puntos calientes de Galicia. “Desde el punto de vista económico es un proyecto perfectamente abordable”, dice López, quien resalta que solo en Carril son casi 3.000 los mariscadores afectados por el furtivismo “por lo que tendría un impacto positivo evidente”.

El grupo UtesisBatea, que cuenta con una oficina en Vilanova de Arousa, comenzó a operar desde 2007 en bateas con una técnica de vigilancia similar que está dando muy buenos resultados. De 30 alarmas que proporciona el sistema, 15 resultan reales, lo que permite captar al furtivo o verificar los daños que se producen en las cuerdas, principalmente originadas por la pesca del camarón que tiene su hábitat en esas plataformas. En principio iba a ser un programa más ambicioso con subvenciones de la Consellería do Mar, pero finalmente quedaron aparcadas y solo ocho empresarios adquirieron esta tecnología que permite captar al intruso en la superficie de la batea desde una cámara que está activada los 365 días del año y conectada a una central de alarma homologada por la policía.