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La Audiencia de Valencia se prepara para juzgar la corrupción

Seis magistrados se incorporan al órgano para afrontar casos como Terra Mítica, Emarsa y Gürtel

La Audiencia Provincial de Valencia se prepara para acoger los macrojuicios de presuntos casos de corrupción previstos para este año, después de que los imputados en algunos de estos casos, que tenía que juzgar el Tribunal Superior de Justicia valenciano, hayan perdido la condición de aforados. Seis nuevos magistrados se incorporarán al órgano judicial en el mes de marzo y contribuirán a repartir la carga de trabajo derivada de largos juicios, como los de Emarsa, Terra Mítica y Gürtel. A la llegada de los refuerzos ha contribuido la presidenta saliente de la Audiencia, Carmen Llombart, que durante los últimos 12 meses ha ocupado también un asiento en el Consejo General del Poder Judicial.

El órgano judicial valenciano cuenta, además, con un “turno de especial complejidad” diseñado para aquellos casos en los que el número de imputados, testigos y peritos superen las 50 personas, como ocurrirá al menos en los tres procesos mencionados.

Fuentes cercanas a la presidencia de la Audiencia aseguraron ayer que hay jueces suficientes como para celebrar este mismo año todos los macroprocesos, que durarán meses. Y que el único “problema” que cabe esperar puede derivarse de la falta de espacio. En un juicio parecido por sus dimensiones, el del conocido como caso Maeso por el apellido del anestesista que contagió de hepatitis C a 275 personas, se habilitó una sala especial en la Ciudad de la Justicia de Valencia, sede de la Audiencia, y en este caso está previsto que suceda lo mismo.

Todo está preparado, aseguran en la Audiencia, pero todavía quedan dudas por despejar. Una de ellas está relacionada con el caso Gürtel, la mayor causa de corrupción investigada por la justicia valenciana, que está dividida en seis piezas separadas. De éstas, solo la investigación relativa a la visita del Papa permanece abierta, aunque ya en su recta final. Y solo en otra pieza, la de los supuestos amaños en los contratos de la feria turística Fitur, está completamente claro el lugar de enjuiciamiento: el Tribunal Superior valenciano, por decisión del Tribunal Supremo.

A falta de formalizar trámites, en el TSJ se considera que el resto de piezas de Gürtel (de momento cuatro, que con la del Papa serán cinco), deberán enjuiciarse en la Audiencia Provincial de Valencia al no quedar ningún aforado en ellas. Los últimos en perder tal condición, al dimitir como diputados autonómicos, han sido Ricardo Costa y Yolanda García, ex secretario general y extesorera del PP de la Comunidad Valenciana.

No está claro, en cambio, que la Fiscalía Anticorrupción vaya a aceptarlo. Hasta ahora ha defendido en sus escritos que aunque haya sido dividido en piezas para facilitar su investigación, la rama valenciana del caso Gürtel es en realidad un único proceso y no debe dispersarse en distintas sedes judiciales. Es improbable que tal tesis sea admitida por el TSJ. Siendo así, y como ya sucedió el año pasado con la pieza de Fitur, Anticorrupción podría volver a recurrir al Supremo para pedir que las demás piezas también se juzguen en el TSJ.

En el caso de Fitur el alto tribunal dio la razón a la Fiscalía, aunque por motivos diferentes: señaló que la dimisión como diputadas de Milagrosa Martínez y Angélica Such fue fraudulenta y que la competencia del TSJ sobre el caso no debía cambiar pese a su pérdida de aforamiento, al haber renunciado a sus cargos después de que se dictara la apertura de juicio oral.

La consecuencia más relevante de ese eventual recurso al Supremo por parte de Anticorrupción sería un nuevo frenazo al enjuiciamiento del caso, que empezó a investigarse en 2008. Un parón que afectaría a todas las piezas menos a la de Fitur, cuyas fechas de celebración serán señaladas en breve.

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