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‘Arquitecta’ del derecho civil catalán

Encarnació Roca, magistrada del TC, ha sido pionera en el acceso de la mujer a puestos de poder y en el derecho de familia

La jueza Encarnació Roca.
La jueza Encarnació Roca.

Quienes la conocen se han quedado de piedra. Sus amigos y admiradores, que abundan en el mundo académico, consideran una "mezquindad" que una universidad se plantee retirar a alguien el honoris causa por motivos políticos. Pero se indignan aún más cuando asumen que esa persona es la jurista Encarnació Roca, que "lo es y lo ha sido todo" en la configuración de uno de los elementos que definen la identidad catalana: su derecho civil propio.

Maria Encarnació Roca i Trias (Barcelona, 26 de abril de 1944) "defendió el derecho civil propio en épocas en las que no era fácil hacerlo", explica una excolaboradora suya de la Universidad de Barcelona, donde la jurista ha dirigido diversos proyectos de investigación hasta que, en 2012, fue nombrada magistrada del Tribunal Constitucional a propuesta del Parlamento catalán y con el visto bueno de Convergència i Unió.

Igual que sus colegas, Roca ha votado a favor de suspender la consulta soberanista del 9-N (la original y la alternativa). Parte del claustro de la Universidad de Girona (UdG) ha forzado un debate este martes, para retirarle el título de honoris causa como castigo por no haber discrepado. "Su trayectoria es intachable. No se le puede hacer eso por una cuestión política. Nadie le puede decir a Encarnació que no es catalana o que es menos catalana que otra persona", lamenta un académico que la conoce desde hace años.

Catedrática de la Universidad de Barcelona y doctora en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona, Roca se convirtió, en 1979, en la primera profesora de Derecho Civil en España. Especializada en derecho de familia, sus sentencias en esa materia, coinciden los expertos, han sentado la base para avanzar en la igualdad entre sexos en cuanto a derechos y obligaciones. Sentó jurisprudencia, entre otras cosas, al admitir el derecho de una mujer que nunca trabajó fuera de casa a cobrar una pensión compensatoria por divorcio: según Roca, había contribuido con sus tareas domésticas a las cargas familiares mientras duró el matrimonio.

Defendió el derecho propio de Cataluña en una época en la que no era fácil hacerlo

Su primer salto a la alta magistratura llegó en 2005, cuando accedió a la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (también fue la primera mujer en lograrlo). Su candidatura fue propuesta por Alfons López Tena, a la sazón vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) afín a CiU. Más tarde, López Tena fue diputado en el Parlamento catalán por Solidaritat per la Independència (SI), formación que sigue dirigiendo. Roca fue elegida por el turno de juristas de "reconocido prestigio".

Amante de la música clásica y "una gran trabajadora", fue designada magistrada del Tribunal Constitucional en julio de 2012, a propuesta del Parlamento de Cataluña. Asumió el cargo "con responsabilidad, como siempre hace ella", señalan fuentes de su entorno. El honoris causa por la Universidad de Girona le llegó poco antes de ese nombramiento. Quien la propuso fue Miquel Martí, catedrático de Derecho Civil de esa misma universidad. Martí formó parte de la "junta electoral" nombrada por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, para velar por el buen funcionamiento de la consulta del 9-N.

"Es una persona de una gran generosidad intelectual y con un prestigio internacional innegable", añaden fuentes judiciales sobre Roca. Sus logros, añaden, son incontestables, tanto en España como fuera. Ha sido profesora visitante en diversas universidades (como el Wolfson College de Oxford) y ha participado como ponente en conferencias jurídicas internacionales. La Generalitat le ha reconocido con una de sus más altas distinciones (la Cruz de Sant Jordi) y es, también, la primera mujer que consiguió acceder a la muy masculina Real Academia de Jurisprudencia.

"Ha escrito obras fundamentales para el derecho civil catalán", señala una de sus colaboradoras. Algunas, en plena transición, como Naturaleza y contenido de la legítima en el derecho civil catalán (1976), El derecho civil catalán en la jurisprudencia (1977) o, especialmente, los Fundamentos del derecho civil de Cataluña (1979-1982).

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