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Científicos y vecinos critican la fumigación de los montes del suroeste

Una avioneta rocía con insecticida los bosques del suroeste para eliminar una plaga

Una avioneta fumiga los montes de San Martín de Valdeiglesias. Ampliar foto
Una avioneta fumiga los montes de San Martín de Valdeiglesias.

Vecinos, científicos y asociaciones ecologistas no han podido parar la fumigación aérea de 1.421 hectáreas de pinares en los términos de San Martín de Valdeiglesias, Navas del Rey y Pelayos, autorizada por la Comunidad. Ayer una avioneta sobrevoló el término de San Martín rociando los árboles con diflubenzurón, producto elegido para acabar con una plaga de oruga procesionaria que se alimenta de las acículas de los pinos. Los montes afectados se encuentran dentro de la Zona de Especial Protección de los ríos Alberche y Cofio. “No se ha demostrado que exista la plaga y la Consejería de Sanidad, a la que preguntamos qué afecciones podría tener el método utilizado, no nos ha contestado. Tampoco se han valorado otro tipo de sistemas menos agresivos”, asegura Concha Velasco, vecina y portavoz de Sierra Oeste Desarrollo S.O.S. tenible. Advierte al mismo tiempo de que es temporada de recoger setas.

El Ayuntamiento de San Martín, con 1.285 hectáreas del monte afectadas por la medida, anuncia en su web que los accesos a estas zonas tienen que estar totalmente cerrados y evacuados mientras duren las fumigaciones. Ricardo Riquelme, director general de Medio Ambiente de la Comunidad, aclara que se tomó la decisión después de que los agentes forestales detectasen unos niveles de procesionaria por encima de los normales. “Se trata de controlar la plaga, no de eliminarla”, indica.

El diflubenzurón es un fitosanitario considerado peligroso por muchos científicos. Es un inhibidor de la quitina, molécula que forma parte del esqueleto externo de insectos, arácnidos, crustáceos y miriápodos y que está en la pared celular de los hongos, explican desde Ecologistas en Acción. “Por lo tanto, se trata de un insecticida no selectivo, que puede afectar a cualquier organismo vivo que sintetice la molécula”, concretan. Riquelme, sin embargo, asegura que el producto actúa solo en las copas de los árboles, “de forma selectiva”.

José Luis García, alcalde de San Martín, del PSOE, también demanda que se utilicen otros sistemas menos dañinos, y relata que se enteró “de un día a otro”. “La Comunidad nos comunicó que iban a llevar a cabo la fumigación sin contar con nosotros, y hay que tener en cuenta que esos montes son de propiedad municipal, por lo que precisan de nuestra autorización”, añade. Tras recibir el comunicado, el concejal de Medio Ambiente, Emilio González, mantuvo una reunión en la Consejería el pasado día 8. Asegura que “el viceconsejero se comprometió a estudiar otros métodos”. Pero no ha sido así.

Para José Luis Viejo Montesinos, catedrático de Zoología de la Universidad Autónoma, la “ciencia entomológica hace muchos años que desaconseja las fumigaciones de esta naturaleza y propone soluciones respetuosas con el medio. Espero que lo sepa la dirección general”, comenta en un escrito enviado a la Consejería.

En la misiva, Viejo ofrece el laboratorio universitario “para asesorar a las autoridades y contribuir a la solución del posible (y menor) problema de la procesionaria sin crear uno mucho mayor relativo a la afección grave a la biodiversidad, incluyendo las especies protegidas y toda la fauna de insectívoros asociada”.