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CiU y PP vetan poner coto al turismo en Sagrada Familia

Los vecinos querían prohibir el paso de autobuses

Los vecinos de la Sagrada Familia marchan contra el turismo masivo. Ampliar foto
Los vecinos de la Sagrada Familia marchan contra el turismo masivo.

Los vecinos de Sagrada Familia vieron ayer cómo los grupos de CiU y PP hicieron uso de su mayoría en el distrito de l’Eixample para rechazar una proposición suya y de las otras tres formaciones (PSC, ICV-EUiA y UpB) para reducir los efectos del turismo masivo en el barrio y destinar más recursos para equipamientos. Ambos partidos votaron en contra de un texto en el que se incluían medidas como prohibir el paso de los autobuses turísticos de la empresa pública TMB por la calle Marina y eliminar las paradas aún existentes en la calle Sardenya, delante del templo.

A propuesta de las tres formaciones y de los vecinos del barrio, el distrito convocó un pleno extraordinario para abordar los problemas que causa la masificación del turismo alrededor del templo de la Sagrada Familia. En el texto presentado a votación se denunciaba también el futuro del espacio que ocupaba el antiguo cine Niza, en el que se prevé construir un Mercadona, el cuarto de la zona.

Las tres formaciones proponían nueve medidas como detener la concesión de licencias de pisos turísticos y revisar de “forma exhaustiva” las ya existentes. El texto pedía, además, “la pacificación del entorno del templo” con el ensanchamiento de la aceras en un término máximo de dos años y la revisión de todas la licencias de terrazas.

PSC y UpB acaban enfrentándose por el caso del antiguo cine Niza

Tanto CiU como PP, que suman 14 de los 23 representantes del distrito, se desmarcaron de la propuesta del resto de partidos al considerar que los puntos de la proposición no eran “realistas”. “No podemos cruzar algunas líneas rojas”, explicó el regidor del distrito, Gerard Ardanuy (CiU), al final del pleno. Un discurso en el que, como el PP, tendió la mano para “en la próximas semanas poder consensuar un plan de medidas para el barrio”, propuesta que arrancó la carcajada irónica de los más de 100 vecinos del barrio que con carteles de No més autocars, sí zona verda abarrotaron la sala de plenos del distrito de l’Eixample.

Desde el PP se desmarcaron de CiU y aseguraron que las normas para mitigar los efectos del turismo en la vida de los vecinos ya existen, “el problema es que el Ayuntamiento no las hace cumplir”.

Entre tanto desencuentro, Ardanuy encontró un punto en común con los vecinos. El regidor hizo hincapié en que en las próximas negociaciones para abordar los problemas del barrio será “imperativo que el templo tenga que asumir las responsabilidades que le tocan”, una de las reclamaciones de los vecinos, que recordaron que el “fenómeno del turismo lo han creado ellos y no pagan impuestos”, denunció Itxaso.

UpB y PSC, que entraron en la sala defendiendo el mismo texto, acabaron enfrentados por el antiguo cine Niza. Los republicanos recriminaron a los socialistas que no lo compraran cuando Jordi Hereu era alcalde. El PSC criticó que UpB diera su apoyo a Trias para aprobar la transformación del local en un supermercado.