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La edición valenciana agrupa sellos emblemáticos contra la crisis

Bromera y Tàndem se integran tras absorber Tabarca Llibres a las editoriales Marfil y Ecir

La integración de sellos coincide con la aparición de nuevas pequeñas editoriales

Rosa Serrano y Josep Gregori, fundadores de las editoriales Tàndem  y Bromera.
Rosa Serrano y Josep Gregori, fundadores de las editoriales Tàndem y Bromera.

Las editoriales y los libreros cruzan los dedos ante la campaña de libros de texto más incierta de la historia reciente por la reutilización y la falta de ayudas a la compra. Las ventas de libros en general descienden. Los valencianos reducen un 30% sus gastos en ocio y cultura. Las ayudas oficiales han caído el 72% desde 2008.

 Ante una crisis que no ha dejado de apretar al mundo de la cultura en general y al del libro en particular, el sector editorial valenciano ha optado por sumar esfuerzos, por un lado, y crecer en lo pequeño, por otro. El último y más emblemático ejemplo de la primera vía de reconversión es la integración de Tàndem Edicions en el Grup Bromera, que ayer presentaron públicamente sus dos fundadores, Josep Gregori y Rosa Serrano, como una operación que “garantiza la continuidad” de la primera. El acuerdo, al mismo tiempo, fortalece al segundo, que gestiona a partir de ahora un catálogo de 3.000 títulos, al sumar los más de 600 de Tàndem a los del grupo de Alzira, que aglutina ya cuatro marcas, tras esta última incorporación. Edicions Bromera, Algar Editorial y Animallibres son los tres pilares del grupo.

La que Gregori calificó ayer de “gran noticia” llega precedida por la primera gran absorción que se produjo el pasado 1 de enero, cuando Tabarca Llibres, de Sedaví, adquirió los derechos de marca y fondo de Editorial Marfil, fundada en 1947 en Alcoi y especializada en publicaciones relacionadas con el ámbito educativo. La firma de Sedaví también adquirió recientemente Editorial Ecir, igualmente centrada en materiales educativos. Ecir nació en 1942, pero Tabarca, dedicada igualmente al mundo de la enseñanza y en especial del valenciano, apenas tiene 23 años.

En la Comunidad Valenciana el sector “no se caracteriza por tener grandes editoriales”, apunta Jesús Figuerola, presidente de la Associació d’Editors del País Valencià (AEPV), que con casi 58 asociados, representa a la mayoría editorial. Las mayores serían, precisamente, Bromera, Tabarca y Tirant lo Blanc. Figuerola estima que “las que más están padeciendo la crisis son las medianas”, que sería el caso de Tàndem.

Dos reman juntos hacia el futuro

j. m. j.

“Una apuesta de futuro, con voluntad de crecer, en un mundo en el que cada día es más difícil subsistir”. Así resumió ayer el director del Grup Bromera, Josep Gregori, el acuerdo por el que Tàndem Edicions se integra en él, manteniendo su personalidad e identidad empresarial. La fundadora del sello de la bicicleta para cuatro, Rosa Serrano, explicó que “remar en solitario es duro y el sentido de la realidad aconseja unir esfuerzos, participar en un proyecto más potente y aprovechar acciones comerciales más efectivas”.

Los frutos de esta pareja ya han comenzado a verse en los pedidos, tanto de libros de texto como de otros títulos del fondo de Tàndem, que “ya se están sirviendo a través de la estructura comercial del Grup Bromera”. Además, a lo largo de 2015 se incorporarán nuevos títulos a las diferentes colecciones de Tàndem. Ésta ha tenido otros pretendientes, reconoció Amparo Sena, gerente del sello, pero finalmente se quedó con quien comparten “muchas cosas”, dijo Serrano, a pesar de la diferencia de edad.

Bromera nació hace casi 28 años y Tàndem, 24, pero los fundadores de ambas han compartido trayectorias. Fueron los primeros presidentes de la AEPV y ambos vienen del mundo de la enseñanza. “Como maestros sabemos que en la infancia arraigan los hábitos posteriores”, dijo Rosa Serrano que, al igual que su nuevo socio comercial, apuesta por la literatura infantil y juvenil. Tàndem es potente en este campo y tiene, además, recorrido internacional.

Sobre la diversificación empresarial anunciada en su día por Bromera con la creación de una web para la distribución de productos valencianos, Gregori aclaró que se trataba de un proyecto “embrionario”, que responde a la “inquietud” por buscar alternativas en sectores cercanos “a la cultura o identidad valencianas” que está aún en estudio.

Abunda, por otra parte, en “microeditoriales”, pequeños sellos como la media docena que han surgido el último año, tal y como recordaba ayer Gregori, vicepresidente también de la asociación. Es significativo el caso de Sembra, impulsado por Joan Carles Girbés, que fue directivo antes de Bromera, al que habría que añadir nuevas marcas como Llibres de la Drassana de Valencia o El Petit Editor de Carcaixent.

Aunque ha provocado reducciones de plantilla y facturación, la crisis no ha mermado el número de editoriales valencianas. La facturación por libros de todo tipo en la Comunidad Valenciana supuso alrededor de 190 millones en 2013, de los cuales en torno a 28 millones son de editoriales valencianas. Al igual que en el resto de España, la caída de la facturación, señala Manel Romero, secretario general de la AEPV, gira en torno al 20% en los tres últimos años.

¿Aguantarán en pie todas las editoriales que hasta ahora han resistido? Manel Romero prefiere contestar a esta pregunta cuando acabe la incierta campaña actual de libros de texto, que condiciona parte de las expectativas. “Fuera del espacio escolar no es fácil respirar o se necesita respiración asistida”, advierte gráficamente Jesús Figuerola en una afirmación que afecta especialmente al libro en valenciano. Fuera del espacio escolar, la lectura en lengua propia es del 3%, sin apenas variaciones en los últimos tiempos.

En Cataluña, este porcentaje se sitúa en el 26%, en Euskadi sobre un 12%, en Baleares en torno al 10% y Galicia más del 8%. Nuevamente mira hacia la Administración, ya que “en esta cuestión es clave la actuación política en la promoción del uso de la lengua”. El año pasado las editoriales valencianas editaron alrededor de 800 títulos en valenciano, algo menos de la mitad del total. En el caso del Grupo Bromera, por ejemplo, la proporción de edición en valenciano y castellano es del 70 y el 30%. En cuanto a Tàndem, el 90% del libro infantil y de texto se publica en las dos lenguas; la narrativa juvenil, en valenciano.