Escocia y Cataluña marcan la agenda en Bruselas

Ambos procesos se encaraman entre las áreas de máximo interés por la huella que dejarán en la UE

El referéndum para la independencia de Escocia y la convocatoria de una consulta similar en Cataluña son uno de los asuntos estrella del nuevo curso político en Bruselas. El laboratorio de ideas alemán Naumann Stiftung organizó este miércoles un debate sobre la cuestión independentista en Bruselas; el Center of European Policy Studies (CEPS) hará lo mismo la semana próxima. Junto con el conflicto ruso y los nombramientos en la cúpula de las instituciones europeas, Cataluña y Escocia se encaraman así entre las áreas de máximo interés por la huella que dejarán esos dos procesos en la arquitectura de la Unión Europea.

A pocos días para el referéndum sobre la independencia de Escocia y aprovechando que el 9 de noviembre está previsto que tenga lugar la consulta para la autodeterminación de Cataluña, las claves en Bruselas son económicas y políticas: el encaje de esos dos territorios en la UE, y las consecuencias tanto para Reino Unido y España como para el resto de socios. Gerard Padró, académico de la London School of Economics, destacó “los 30 años de maltrato fiscal” y los “siglos de maltrato lingüístico” que están tras las movilizaciones en Cataluña. Bryan McGregor, de la Universidad de Aberdeen, añadió que un sí en el referéndum escocés no debería suponer la expulsión automática y un largo camino de retorno hacia la Unión.

En el otro lado, el economista Luis Garicano, también de la London School of Economics, advirtió de los “brutales costes de un divorcio a las bravas”, pero dejó también un duro ataque a la actitud del Ejecutivo de Mariano Rajoy: “El PP es en este momento en mayor enemigo de la unidad de España por el increíble debilitamiento de las instituciones en sus dos años y medio de Gobierno, desde el Constitucional a los tribunales de Competencia”.

En el caso catalán, los académicos rehúyen hacer previsiones sobre la posible consulta y sus resultados. “No se puede prever algo cuando no hay voluntad de diálogo por una de las dos partes”, dijo Gerard Padró. Luis Garicano, por su parte, calificó de “peligrosa” la idea de crear una frontera para defender una identidad propia y añadió que “los referéndums no pueden convertirse en una forma de hacer política”.

Los debates no cesarán en las próximas semanas. Al del miércoles en el Naumann Stiftung y el de la semana próxima en el CEPS —que se anuló hace unas semanas en extrañas circunstancias— se unirá un tercer debate este jueves en París, organizado por la Universidad de Science Po y Diplocat y que, de nuevo, tratará el proceso de autodeterminación de Cataluña y de su encaje en la Unión Europea.

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