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Un condenado por pertenecer a ETA suplirá a Mintegi

Iker Casanova (Barakaldo, 1973) toma posesión del escaño este martes

Iker Casanova (Barakaldo, 1973), condenado a 11 años de prisión por pertenencia a ETA y en libertad desde noviembre de 2011, ocupará la vacante que deja la portavoz de EH Bildu en el Parlamento, Laura Mintegi, quien ya entregó sus credenciales la semana pasada tras anunciar en julio pasado su despedida de la política para regresar a la universidad. Casanova tomará este martes posesión del escaño ante la Mesa de la Cámara autonómica debido a que el próximo pleno no se celebrará hasta finales de este mes.

Casanova accede al cargo de parlamentario por ser el siguiente de la lista de EH Bildu por Bizkaia —precedía a la abogada Jone Goirizelaia— en las pasadas elecciones autonómicas. Es miembro del Consejo Político de Sortu, en el que asume la responsabilidad del área de Formación.

El nuevo parlamentario de la coalición soberanista fue condenado por el Tribunal Supremo como responsable nacional de Ekin, los guardianes de la ortodoxia etarra en la izquierda abertzale, en el marco del macroproceso 18/98 contra KAS, Ekin y Xaki. Por esta razón fue detenido el 8 de octubre de 2003 en la operación policial contra el aparato de captación de ETA que supuso la detención de 34 personas en España y Francia. Los detenidos se encargaban de pasar información a Francia sobre personas que pudieran ser objetivo para ETA.

A través de Twitter, Casanova afirmó que afronta “este nuevo reto con ilusión y fuerza” y que trabajará con dos objetivos principales, “avanzar hacia el cambio social” y “la liberación nacional”.

EH Bildu no ha desvelado aún quién será la persona que relevará a Mintegi como portavoz de su grupo parlamentario. En los últimos meses, Mintegi ya había ido cediendo terreno como la cabeza visible de EH Bildu. Para entonces ya había comunicado su intención de ceder su escaño porque consideraba terminada su etapa en el Parlamento y quiere retornar a su actividad profesional como profesora universitaria y dedicar más tiempo al mundo de la cultura.

A lo largo de los casi dos años como parlamentaria ha protagonizado algunas polémicas, como la ocurrida en marzo de 2013, cuando calificó el asesinato por ETA del socialista Fernando Buesa como “una muerte por causas políticas”.