inicio del curso político en Euskadi

Urkullu pone Escocia como “modelo” pero no cree prioritaria una consulta

El lehendakari exigirá a Rajoy un mayor compromiso con el autogobierno

El lehendakari Urkullu es recibido en San Sebastián por el alcalde de la ciudad, Juan Karlos Izagirre, el diputado general Martin Garitano y miembros de su Gobierno.Video: ATLAS / Foto: JAVIER HERNÁNDEZ (atlas)

El lehendakari, Iñigo Urkullu, expresó este jueves su simpatía por el camino recorrido por Escocia hasta el referéndum por la independencia que va a celebrar el próximo 18 de septiembre, y lo puso como “una referencia” para Euskadi y “para el conjunto de Europa” por tratarse de una consulta a la ciudadanía a la que se llegará tras un acuerdo alcanzado entre los Gobiernos escocés y británico. Sin embargo, para el mandatario vasco la celebración de una consulta vasca no es una urgencia en estos momentos. Así se lo transmitirá al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el encuentro que ambos mantendrán próximamente.

En ese encuentro, para el que no hay una fecha señalada, le exigirá un mayor compromiso con el desarrollo del autogobierno vasco y el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika. “No solo voy a hablar de paz, Cataluña y Escocia. Voy a hablar de Euskadi y su autogobierno”, indicó Urkullu tras el consejo de Gobierno que tradicionalmente celebra en el palacio Miramar de San Sebastián y que supone el reinicio del curso político tras el verano.

El lehendakari se refirió al referéndum escocés y al debate soberanista abierto en Cataluña como cuestiones ajenas al proceso vasco. Dio a entender que no tiene previsto variar ni acelerar la hoja de ruta que tiene marcada para aprobar un nuevo estatus jurídico-político para Euskadi, previsto para 2015. “No es una cuestión de prisas ni de envidias”, dijo en alusión a Escocia y Cataluña.

Cuentas sociales

Los presupuestos vascos de 2015 no podrán ser “expansivos”, según Iñigo Urkullu, por las restricciones que marca el objetivo de déficit público y las limitaciones “impuestas” por los 1.000 millones de euros que el año que viene se deberán para pagar los intereses y las amortizaciones de la deuda. No obstante, aseguró que en las cuentas se consignarán “más de dos de cada tres euros” para políticas sociales (salud, educación y protección social).

El Ejecutivo que preside necesita el apoyo de al menos un partido de la oposición para renovar los presupuestos. En este sentido, se refirió al pacto de estabilidad que el PNV y el PSE-EE firmaron el año pasado y con vigencia hasta 2016, aunque no quiso aventurar si los socialistas respaldarán el proyecto económico, como ocurrió en 2014. Recordó que la última reunión de la comisión de seguimiento del pacto, celebrada en junio pasado, hizo una “valoración positiva” sobre el grado de cumplimiento de los compromisos económicos adquiridos.

Abogó por impulsar en Euskadi “un modelo basado en el diálogo y la negociación entre los partidos, el acuerdo institucional y su posterior ratificación por la sociedad”. Esta es la secuencia que, a su juicio, se ha seguido en Escocia y debe tomarse como “un modelo en el que podemos mirarnos”. En este sentido, recordó que la vía vasca se está dilucidando en una ponencia sobre autogobierno abierta en el Parlamento, en la que no quiso entrometerse porque, añadió, no quiere “usurpar el papel de los partidos políticos” en este debate.

Rajoy y Urkullu, sin contacto formal desde finales de mayo pasado, analizarán estas cuestiones en una cita solicitada por el gobernante vasco en una carta remitida a mediados de julio y que el primero ha aceptado —“ha tardado en responder”, dijo Urkullu— en otra misiva enviada la semana pasada.

En el repaso de los principales acontecimientos del verano, el lehendakari hizo hincapié en “la normalidad” que se ha vivido en las fiestas veraniegas y que “no puede verse empañada” por hechos “puntuales”, como el episodio de kale borroka con la quema de cinco autobuses en Loiu, un sabotaje que fue condenado “por primera vez por todas las formaciones políticas y las asociaciones relacionadas con los presos”.

También quiso trasladar un mensaje optimista sobre la situación económica, porque, según dijo, “estamos saliendo y superando lo peor de la crisis”. El crecimiento del PIB vasco en el primer semestre, el aumento de las exportaciones, del turismo y del empleo son indicadores que Urkullu puso como ejemplo de la mejoría económica.

En la apertura del nuevo curso político el lehendakari hizo un llamamiento a todas las fuerzas políticas para mantener la “estabilidad institucional” y no caer en la tentación de convertir los próximos nueves meses, hasta mayo de 2015, en una “campaña electoral”.

Por otro lado, aconsejó al Gobierno del PP que “lo más conveniente” es aparcar la reforma electoral que quiere impulsar para la elección directa de los alcaldes hasta conseguir un mayor consenso político al respecto. Opinó que este asunto requiere de “reflexiones más profundas”, más allá de ver si su aprobación beneficia a algún partido político: “Hay que ver en qué tiempo nace, a qué institución afecta, y si esto reforma o no el sistema democrático”.

Los pasos de Sortu

El lehendakari, Iñigo Urkullu, también ha tenido este jueves palabras para lo que denominó “el clima social”, en alusión al desarrollo de las fiestas de las tres capitales vascas, que no registraron ningún incidente de signo político, así como que, por primera vez, “todos los partidos” condenaron la quema de cinco autobuses en Loiu por parte de un grupo en favor de los presos de ETA, incluido Sortu.

Urkullu calificó de "avance" el gesto de la izquierda abertzale en el homenaje celebrado a Joxe Mari Korta, asesinado por ETA, y al que acudió Pernando Barrena, uno de los principales dirigentes de Sortu. "Nunca reprobaré lo que es un avance", apuntó Urkullu, que aún así exigió más pasos de los que "en el pasado pudieron justificar la violencia".

El lehendakari no quiso opinar sobre la “sinceridad” del gesto y animó a seguir ese camino hasta “llegar a un momento en el que se haga un reconocimiento del daño injusto causado, algo todavía pendiente”.

Por otra parte, Urkullu, ensalzó este jueves la "transparencia y honestidad de los hombres y mujeres del PNV y sus simpatizantes", en referencia a las dudas sembradas a lo largo del verano por el PP sobre la financiación de los batzokis, las sedes sociales de los nacionalistas, y el origen del patrimonio de la formación.

Urkullu aseguró que el extenso patrimonio de su formación, más de 200 inmuebles, entre 160 y 170 batzokis, responde "al esfuerzo de miles y miles de afiliados y también simpatizantes". "Si otras formaciones políticas no han tenido este modelo y no han tenido la suerte de gozar de 120 años de historia, con todos los periodos negros que nos ha tocado sufrir, es su problema", recalcó Urkullu, expresidente del PNV, tras señalar que el primer batzoki fue fundado por Sabino Arana hace 120 años.

Urkullu, además, recordó que el patrimonio del PNV fue incautado tras la Guerra Civil con lo que si “quien ahora pide explicaciones no podría darlas sobre esta cuestión”.

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