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Una menor tensión con las comparsas blinda la Aste Nagusia más tranquila

Bilbao se asegura unas fiestas sin polémicas ni denuncias por agresión sexual

Desmontaje de la 'txosna' Kaskagorri. Ampliar foto
Desmontaje de la 'txosna' Kaskagorri. EFE

Una Aste Nagusia sin política, polémicas, ni denuncias por agresiones sexuales. La primera y última Aste Nagusia con Ibon Areso como alcalde se ha saldado con una evaluación casi sin antecedentes. “Son las primeras fiestas sin polémicas en muchos años”, subrayaba el regidor antes incluso del txupinazo. Así lo confirmaron ayer también los representantes de Bilboko Konpartsa, que tantas veces se encararon con el Consistorio durante la etapa en el Consistorio de Iñaki Azkuna: “ha sido la Aste Nagusia más alegre y tranquila”.

La sensación de normalidad estuvo presente desde el día del txupinazo. Lo que otros años había sido plataforma de reivindicaciones, banderas y fotografías de presos de ETA, se quedó esta vez en la mínima expresión, asomándose entre alguna bandera de Irlanda y Palestina. Dentro del Arriaga, la portavoz de EH Bildu en el Ayuntamiento, Aitziber Ibaibarriaga, sentaba las bases de una nueva relación: “el talante del nuevo alcalde es diferente hacia las comparsas”. Se había instaurado un pacto de no agresión.

“El talante del nuevo alcalde es diferente”, dice la portavoz de Bildu

Olvidado quedaba así el pulso que echaron entre 2010 y 2011 ambas instituciones, después de que Azkuna decidiera clausurar las txosnas de Kaskagorri y Txori Barrote por mostrar imágenes de presos de ETA. Las comparsas declararon entonces unos históricos días de plantón en solidaridad con sus compañeros.

Los colectivos de fiestas destacaron ayer el entendimiento y el “trabajo en común” que ha comenzado a imponerse en la Comisión Mixta de fiestas e incluso tuvieron tiempo de aplaudir el trabajo del alcalde de transición, del que destacaron su talante e “hiperactividad”. A Areso se le ha visto participar en torneos gastronómicos, el desfile de la ballena, conciertos o las goitiberas, una de las grandes apuestas de las comparsas.

Aunque la kale borroka ha ido desapareciendo progresivamente durante los últimos años de fiestas, la sombra de la confrontación todavía coleteó el año pasado, cuando un juez suspendió a la txupinera Jone Arteola, de Txori Barrote, al considerar que su papel como representante del colectivo de familias de presos Etxerat podía suponer una vulneración en la Ley de Víctimas.

Polémicas en ediciones anteriores

La izada de la bandera española y la ikurriña en el Ayuntamiento durante el día grande protagonizó durante las décadas de los ochenta y noventa la guerra de banderas, disturbios convertidos en ritual violento que cada año enfrentaban a manifestantes con policía

En 2010 y 2011, el Ayuntamiento prohibió montar las txosnas de Kaskagorri y Txori Barrote, por considerar que las fotos de presos en sus paredes hacían apología del terrorismo. Por primera vez en una historia que se remonta a 1978, todas las comparsas dieron plantón y se quedaron un día sin abrir

La relación entre el alcalde Iñaki Azkuna y las comparsas volvió a deteriorarse en 2012, cuando el Ayuntamiento abrió un expediente sancionador por organizar el clásico Konpartsero eguna en El Arenal sin autorización

En 2013, la txupinera Jone Artola, fundadora de Txori Barrote y hermana de preso, fue suspendida cautelarmente de sus funciones después de que un juez considerara que su papel podría vulnerar la Ley de Víctimas. Artola no lanzó el txupín oficial ni pudo acudir a varios actos con el tradicional traje rojo

La elección de txupinera es otro de los frentes que este año ha logrado rehuir la polémica. El puesto, que se entrega por sorteo a la candidata de una las comparsas que nunca haya estado representada, se convirtió en germen de debate durante 2009 y 2013, con Sonia Polo y Artola, ambas hermanas de presos, vestidas con el tradicional rojo.

La tarea recaló este año en la representante de un sector mucho menos polémico: los animalistas. Loreto Errasti, de la comparsa Piztiak, ponía cara al veganismo y la protección de los animales, un movimiento que como recordaba el alcalde “existe en todos los partidos”. Errasti ha sido muy comedida, además, en hacer declaraciones contra los toros, el circo y las vaquillas, fiesta recuperada este año a la que Bildu mostró su rechazo.

Esta intención de colaboración entre comparsas y Ayuntamiento se ha materializado, asimismo, en otro de los grandes estandartes de este año: la campaña contra las agresiones sexuales que llenó las calles de Bilbao y cuyo color fucsia incluso vistió a Marijaia. Las comparsas subrayaron ayer los esfuerzos del protocolo de actuación establecido de forma conjunta con el Ayuntamiento, grupos feministas y comerciantes. La Aste Nagusia de 2014 se ha saldado sin denuncias por agresiones sexuales, después de que la concienciación social volviera a las calles tras registrarse dos querellas en la Semana Grande de San Sebastián.

Lo único que pudo aguar la pureza de las fiestas: el crecimiento de los hurtos. Los robos y mangantes quedan al margen de la reconciliación con las comparsas.

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