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Boi Ruiz atribuye los colapsos en urgencias al aumento de pacientes

El consejero de Salud reclama más "ética y moral" a ICV por sus críticas

Boi Ruiz en Prada. Ampliar foto
Boi Ruiz en Prada. UCE

El consejero de Salud, Boi Ruiz, ha asegurado este lunes que el colapso que han vivido este verano los servicios de urgencias de varios hospitales públicos se debe a que la cifra de pacientes atendidos ha sido mucho mayor de la prevista. “Se programan una serie de camas, pero cuando entran más [enfermos] de los calculados, es entonces cuando se produce el colapso”, ha explicado Ruiz en un acto celebrado en la Universidad Catalana de Verano en Prada de Conflent (Francia).

Pese a admitir el error de cálculo de su departamento, Boi Ruiz acusa a la oposición de utilizar la sanidad pública para crear un conflicto político: “Hay que introducir la moral y la ética en la política. No todo vale”, ha afirmado. Así contestó el consejero a Dolors Camats —colíder de Iniciativa per Catalunya (ICV)—, quien anunció que pedirá que Boi Ruiz comparezca en el Parlament para dar explicación sobre la “saturación” de las urgencias de centros como el Vall d’Hebron. Una situación, explicó Camats, que tiene a pacientes esperando hasta cuatro días en urgencias sin derivarlos a planta por el cierre de camas y que le costó el cargo a Xavier Jiménez, jefe de urgencias del Vall d’Hebron, por denunciar el colapso del servicio.

Boi Ruiz explicó que las camas que se han cerrado este verano —255 en el Vall d’Hebron, según los sindicatos— son las mismas que las del año pasado y que “no se ha hecho nada extraordinario que no se haya hecho antes”. El consejero añadió que se trata de un cálculo que se realiza cada año y que la actividad siempre baja en verano. “Pero si vienen más enfermos que los calculados estadísticamente, evidentemente que hay problemas y que se colapsan las urgencias. Entonces tienes que buscar soluciones determinadas y seguro que hay hospitales que cambian su modelo de urgencias, pero eso no significa que se vaya a desmantelar el sistema sanitario público”, siguió.

Respecto a la hipotética llegada a Cataluña del ébola, enfermedad que ya ha causado más de un millar de muertos en África, Boi Ruiz afirmó que la sanidad catalana está preparada desde abril para activar el protocolo si tuviese que afrontarse algún caso. “Podemos estar tranquilos, si hay algún caso lo tendremos controlado”, aseguró.

El consejero aseguró que, a diferencia de lo que ha ocurrido en Madrid con el religioso Manuel Pajares —fallecido en el hospital Carlos III tras haberse contagiado en Monrovia (Liberia)—, en Cataluña no sería necesario cerrar un hospital ya que se derivaría al Clínic, especializado en este tipo de casos.

Boi Ruiz, que participó en un acto junto a tres de los cuatro presidentes de las diputaciones provinciales —Salvador Esteve (Barcelona), Joan Reñé (Lleida) y Joan Giraut (Girona)—, aseguró que las bases del actual mapa sanitario catalán se erigieron hace 100 años, bajo el liderazgo de la Mancomunitat. Actualmente, siguió, pretende consolidar un modelo bajo la administración catalana que regule el sector y en el que los gestores tengan autonomía: “Un modelo propio de Cataluña que va a mantenerse haya independencia o no”.

Boi Ruiz aseguró que no hay impedimentos legales ni burocráticos para alcanzar este modelo sanitario, solo un problema de financiación. “Lo que perjudica al sistema de sanidad pública no es una eventual independencia, sino la infrafinanciación de la Generalitat por parte del Estado”, concluyó.