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La Generalitat y Fomento se enzarzan por la financiación de los puertos

Críticas contra la medida para que los rentables paguen los accesos de los ‘pobres’

La idea del Ministerio de Fomento de crear un fondo para financiar los accesos ferroviarios de los puertos con menos recursos económicos a base de los beneficios que generan las autoridades portuarias más rentables ha acabado enturbiando las relaciones que mantienen el Departamento de Territorio y el Ministerio de Fomento. El consejero Santi Vila calificó ayer de "despropósito" la medida, que plantea que los puertos con beneficios aporten hasta el 50% de su resultado para pagar, mediante préstamos, las inversiones que necesitan el resto de instalaciones de la red. El mayor afectado sería el Puerto de Barcelona, el más rentable con 74,6 millones de euros.

El consejero criticó ayer que la fórmula ideada por Puertos del Estado acaba con "un modelo de éxito que premiaba la competitividad" e incluso utilizó el término "secuestro" para referirse al nuevo instrumento de financiación de infraestructuras, que inicialmente debía pagar Adif. La denuncia efectuada por el presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Sixte Cambra, ha generado malestar en el sí de Puertos del Estado. Consideran que la dirección del puerto catalán ha actuado con deslealtad institucional, porque denunció la medida hace escasos días y, en cambio, no hizo mención alguna durante una reunión que se mantuvo en Madrid el pasado seis de junio, en el que participaba también la ministra Ana Pastor. Esgrimen desde la Autoridad Portuaria de Barcelona que entonces no se explicó en detalle la medida.

La propuesta no solo ha levantado ampollas en el ámbito político. La Cámara de Comercio de Barcelona, el operador de terminales marítimas TCB —presente en Barcelona, pero también en Valencia, Gijón, Tenerife y La Palma— y las asociaciones empresarial de la Comunidad Portuaria del Puerto de Barcelona alzaron también ayer la voz contra una fórmula que, consideran, va en contra de la competencia entre puertos.

La Cámara de Comercio de Barcelona reclamó la retirada de la propuesta tras denunciar que la ausencia de partidas presupuestarias para hacer inversiones "no puede ser el único criterio de decisión a la hora de pedir a las autoridades portuarias que liberen hasta cien millones de euros anuales para nuevas inversiones públicas fuera de su dominio". Las patronales del sector portuario de Barcelona se quejaron de que "ahora que se intuye un cambio de tendencia económica, nuestro esfuerzo se vuelve en nuestra contra y a favor de nuestros competidores", un balance similar al de TCB: "El mensaje es que se está premiando el no tener beneficios". Si prospera el real decreto que aprobará la medida, no se descarta denunciarla ante la Unión Europea.

El Puerto de Barcelona denunció la "perversidad" de este instrumento de financiación, al considerar que operadores como el gigante chino Hutchison no va a entender que el canon que paga por operar en Barcelona pueda acabar beneficiando a rivales suyos que explotan otras terminales españolas.

El Puerto de Barcelona da por hecho que tendría que entregar 37,3 millones, lo que supondría el 30% del total del fondo. Asimismo, considera que la cesión de esos recursos alteraría "de forma sustancial" la amortización de la deuda que tiene pendiente la APB con el Banco Europeo de Inversiones, que asciende a 440 millones de euros.

Además se considera que la medida es un agravio comparativo, ya que el Puerto de Barcelona ha tenido que financiarse la totalidad de los accesos ferroviarios que están en el interior del recinto portuario y la mitad de los que se construirán fuera, junto a Adif.