Seis años de lucha contra la enfermedad

Una fundación canaliza la labor de Maragall para investigar sobre el alzhéimer

Pasqual Maragall ha mantenido una actividad pública nada desdeñable desde que le fue diagnosticado alzhéimer en julio 2007. Ese mismo año y junto a su mujer, Diana Garrigosa, decidió crear la Fundación Pasqual Maragall de investigación sobre esta enfermedad neurodegenerativa. Su voluntad de fomentar el conocimiento del alzhéimer, especialmente de las fases tempranas de esta afección, le motivaron a protagonizar de Bicicleta, cuchara, manzana, un documental en el que muestra sin filtros los primeros estragos de la enfermedad.

Pese a la declarada intención de su familia de mantenerle al margen del debate político, estos seis años no han quedado exentos de polémicas. Maragall estaba ya muy distanciado de su partido cuando le fue diagnosticada la enfermedad y entendía que los socialistas catalanes se estaban plegando en exceso a los intereses del PSOE en la cuestión territorial. Convergència Democràtica de Catalunya protagonizó una primera polémica al utilizar la figura del expresidente en la campaña electoral que llevó a Artur Mas a la Generalitat en 2010. Maragall apareció entonces entrevistado en un boletín interno de los nacionalistas, en el que defendió un cambio al frente de la Generalitat. También en 2010 dio apoyo a la celebración de un referéndum sobre el futuro de Cataluña que días antes había propuesto Iniciativa per Catalunya. Con la enfermedad ya más avanzada, el pasado abril se fotografió junto a Jordi Martí, entonces candidato a las primarias del PSC a la alcaldía de Barcelona. Muchos de estos actos estuvieron rodeados de polémica entre quienes consideran que eran una utilización de una persona enferma y quienes aseguran que Maragall se limitaba a apoyar lo que siempre había pensado.

El entorno de amigos del expresidente asistió  con cierto asombro a su presencia  en el mitin de ERC, especialmente por la exhibición que se hizo de su persona

El entorno de amigos del expresidente asistió ayer con cierto asombro a la presencia de Maragall en el mitin de ERC, especialmente por la exhibición que se hizo de su persona. “La cuestión no es si era o no consciente de dónde estaba y qué estaba haciendo, pues un enfermo de alzhéimer pierde el concepto de espacio y tiempo, y por lo tanto es muy fácil que se le pueda utilizar”, explicó un excolaborador que pidió el anonimato. Sin entrar a valorar el estado actual de salud de Maragall, insistió en que “puede que a ratos esté consciente pero estar consciente no significa que sea capaz de decidir por si mismo”.

Otra persona que ha trabajado con Maragall durante veinte años cuestionaba que el expresidente avale claramente la opción independentista. “En estos casos los expertos dicen que hay que hacer caso de lo que han dejado escrito”. Maragall ha sido siempre un gran defensor del federalismo pero también ha coqueteado con posiciones próximas al independentismo. Eso sí, en 2010 afirmó públicamente que no le atraían las plataformas independentistas. Estas, dijo, “tendrían que estar bien basadas, y hasta ahora no hay ninguna que me acabe de convencer”.

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Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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