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PP y PSPV se unen para pedir a Fabra que proteja la última sede de la República

La Finca de El Poblet está pendiente de que sea declarada Bien de Interés Cultural

Estado actual de la finca El Poblet
Estado actual de la finca El Poblet

Por unanimidad, con el apoyo de PP y PSPV, la Diputación de Alicante instó ayer a la Generalitat Valenciana, que preside Alberto Fabra, a que agilice la declaración de la finca El Poblet, en Petrer (Alicante), última sede del Gobierno de la II República, presidido por Juan Negrín, como bien de interés cultural.

El pleno de la institución provincial aprobó, a través de una moción conjunta suscrita por los dos grupos de la corporación (PP y PSOE), reconocer el valor geográfico e histórico de estas instalaciones, situadas en pleno corazón de los campos de la comarca alicantina del Medio Vinalopó y actualmente de propiedad privada.

Esta finca se encuentra sin protección pública, a pesar del evidente peso histórico que significa para expertos, investigadores, historiadores y público en general, según recoge el escrito de la moción.

Su valor histórico y las decisiones que en El Poblet se adoptaron han sido estudiados y analizados por el profesor titular del Departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante José Ramón Valero Escandell. En sus estudios, Valero recuerda que, tras la caída de Cataluña, el territorio fiel a la República se reducía a unas pocas provincias del centro y del sureste peninsular.

Por precaución, Negrín decidió establecerse en un lugar menos cercano al frente y mejor comunicado, y halló en la finca de El Poblet, a escasos kilómetros del casco urbano de Petrer, un lugar donde fijar su residencia.

Es la conocida como Posición Yuste. Pese a sus buenas comunicaciones, cerca de la carretera de Madrid a Alicante, de una estación de tren y del aeródromo de El Fondó, la finca fue y sigue siendo de una discreción casi absoluta, merced a la amplia arboleda que la rodea. A excepción de la casa que sirvió de residencia a Negrín, que solo puede ser contemplada desde una rudimentaria valla, el resto de inmuebles que se construyeron a su alrededor presentan un importante deterioro. Aquí se celebraron los dos últimos consejos de ministros del Gobierno republicano.