_
_
_
_

Definida la estrategia vasca de especialización inteligente

Fabricación avanzada, energía y biociencias, prioridades vascas para ganar competitividad en Europa

Arantza Tapia, al dar cuento de la apuesta tecnológica en la comunidad autónoma.
Arantza Tapia, al dar cuento de la apuesta tecnológica en la comunidad autónoma.fernando domingo aldama

La fabricación avanzada, la energía y el binomio biociencias-salud serán los tres grandes ámbitos prioritarios en torno a los cuales girará la estrategia vasca de especialización inteligente (RIS3) y con los cuales ganar competitividad en Europa, según ha señalado la consejera Arantza Tapia.

Tapia ha ofrecido una rueda de prensa para explicar las decisiones adoptadas ayer por el nuevo Consejo Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación (CVCTI), que se ha visto reforzado con la presencia en el mismo de Jakiunde, Tecnalia, IK4, y representantes de CAF, Cie Automotive, Idom e Iberdrola. Todos ellos se suman a los anteriores miembros de este organismo: el Gobierno vasco, las tres Diputaciones forales, las tres universidades vascas (UPV/EHU, Deusto y Mondragón) y las agencias Ikerbasque e Innobasque.

La consejera ha detallado que en la reunión del miércoles el consejo dio el visto bueno al documento RIS3 de especialización inteligente de Euskadi, que, teniendo en cuenta las grandes capacidades científicas e industriales de la CAV en estos ámbitos, fija la fabricación avanzada, la energía y el binomio biociencias-salud como prioridades para Euskadi.

La elaboración de una estrategia de especialización inteligente es ya una condición indispensable para que cualquier país o región pueda acceder a la financiación que ofrecen los grandes proyectos europeos.

Se marcaron las líneas estratégicas que deberá seguir el nuevo PCTI de Euskadi

Tapia ha aclarado que el acceso del País Vasco a este tipo de iniciativas está garantizado porque la comunidad autónoma cuenta con un Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación (PCTI 2015) -las autoridades europeas lo consideran una estrategia de especialización inteligente-, pero ha aclarado que la UE recomienda adaptar este documento al RIS3.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Sobre la fabricación avanzada, que comprende la I+D dirigida a sectores industriales como, por ejemplo, el transporte, los bienes de equipo o el metal, por citar algunos, la consejera ha subrayado que aúna la mayor concentración de capacidades en Euskadi tanto en acumulación de recursos científico-tecnológicos y resultados de I+D, como en la dimensión de los sectores empresariales destinatarios y explotadores de la investigación.

Asimismo, el sector de la energía también concentra grandes capacidades científicas y tecnológicas, así como empresariales. Sin embargo, ha explicado que en el sector de las biociencias las capacidades científico-tecnológicas están más avanzadas que las empresariales.

Además de estos tres grandes ejes de la especialización inteligente de la CAV, los expertos han detectado nichos de oportunidad en áreas como el sector agroalimentario, ecosistemas y regeneración medioambiental, industrias creativas, turísticas y culturales; o en actividades relacionadas con el desarrollo urbano y la planificación territorial

En la reunión del CVCTI también se fijaron, según ha informado la consejera, las líneas estratégicas que deberá seguir el nuevo PCTI de Euskadi con el horizonte puesto en 2020. En este sentido, ha hecho hincapié en que el objetivo principal será generar un beneficio real a las empresas y a la sociedad mediante la mejora de la productividad del sistema o, lo que es lo mismo conseguir que la inversión en I+D genere conocimiento y empleo.

Además, este plan, del cual se espere tener un borrador a finales de año para que pueda ser aprobado en el primer semestre del próximo ejercicio, establece otros cinco grandes objetivos: concentrar los recursos y las inversiones en I+D+i para contribuir al empleo y a la reactivación económica, equilibrar el `mix' de actividad investigadora para conseguir que la investigación científica se plasme en desarrollo de producto, elevar el nivel de eficiencia del sistema de ciencia, tecnología e innovación mediante un sistema de evaluación del mismo, internacionalizar la I+D para que las empresas vascas -y no solo universidades y centros tecnológicos- accedan a los retornos de programas europeos de financiación, e incrementar el número de empresas que realizan innovación, tratando de llegar hasta las más pequeñas.

Por lo que a la inversión en I+D se refiere, esta hoja de ruta con la que se elaborará el PCTI 2020 no establece aún una cuantía definitiva, aunque si se marca el reto de mantener la senda creciente de inversión en esta materia medida en relación al PIB vasco -2,12% en 2012-, e incrementar la eficiencia de esa inversión para conseguir mayores impactos en el empleo y la competitividad empresarial.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_