Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Sergas tendrá que pagar 48.000 euros por la muerte de un paciente

El fallo asegura que murió por una infección que sufrió cuando estaba en el hospital

El juzgado de lo contencioso número dos de Santiago ha condenado al Sergas a abonar a la viuda e hijas de J.P.G. de 58 años, un turista que falleció a causa de una infección, 48.000 euros en concepto de responsabilidad patrimonial por la asistencia prestada en el Hospital Cristal Piñor. Los hechos, informa el Defensor del Paciente en Galicia, se remontan al mes de septiembre de 2003, cuando el paciente, originario de Andalucía y que pasaba unos días en Galicia, ingresó en el complejo médico ourensano por una infección, al parecer en el orificio de salida del catéter por el que era sometido a diálisis peritoneal.

Se le remitió a su domicilio con antibióticos, y a los dos días reingresó de nuevo por agravamiento de su infección y decidieron mantenerlo con antibioterapia, pero no le retiraron el catéter. Los cultivos practicados al ingreso dieron como resultado la existencia de una bacteria de la que fue tratado, distinta de la que apareció días más tarde, pues a partir del quinto día interno es cuando el paciente sufrió un grave deterioro, ante el cual se le retiró finalmente el catéter y en el pericatéter se le volvió a hacer un nuevo cultivo.

El resultado: la existencia de una pseudomonas-aeruginosa, un germen muy agresivo y de rápido crecimiento que resultó fulminante para un paciente inmunodeprimido, que pereció como consecuencia de la infección causada por la pseudomona a los pocos días, tal y como señala el perito judicial. Su familia acudió entonces a los servicios jurídicos de el Defensor del Paciente, que formuló una reclamación, y ahora una sentencia señala que el Sergas no acreditó que siguió los protocolos de asepsia y todas las medidas de prevención exigidas por la ciencia médica en ese momento, así como tampoco que el patógeno fuese endógeno del propio paciente.

El magistrado señala en el fallo que la infección fue nosocomial, es decir, adquirida por la víctima dentro del propio hospital, y esta fue la causa del deterioro de su salud, la que le llevó a fallecer. Igualmente, el juzgado, acogiendo los argumentos del abogado de la familia, Cipriano Castreje, indicó que no hubo consentimiento informado para determinadas actuaciones médicas que sí lo necesitaban y ponderó la cifra indemnizatoria por tratarse de un paciente con otras patologías, como lo era el hecho de someterse a diálisis peritoneal