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CiU reconoce que Antifraude puede cambiar, pero niega un pacto con el PP

Corominas asegura que están por definir cuántos organismos se refundirán con la ley de transparencia y qué competencias tendrán

Convergència i Unió admitió este jueves que la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) puede ver redefinidas sus competencias en el futuro, pero negó la existencia de un pacto con el PP para privar a este organismo de la lucha contra la corrupción. El detonante para esta reorganización sería la elaboración de la ley de transparencia que actualmente está en ponencia en el Parlament y que prevé la creación de un nuevo ente para velar por su cumplimiento.

Un informe jurídico encargado por la ponencia describe las funciones que habría de tener este nuevo organismo y entre ellas no figura la lucha contra la corrupción a todos los niveles, de la que ahora se encarga OAC. El informe relata que algunas de las competencias que ahora tiene Antifraude se solapan con las que ya realizan los tribunales, la fiscalía y la Sindicatura de Cuentas, por lo que se viene a justificar la supresión de algunas de estas competencias.

Lluís Maria Corominas, vicepresidente primero del Parlament y represente de CiU en la ponencia, explicó ayer a EL PAÍS que la federación “no hace suyo ese informe” y expresó su deseo de que salga de la ponencia un texto con el máximo consenso.

El diputado nacionalista considera que primero se han de acordar los organismos que se fusionarán en el nuevo ente y, posteriormente, definir las funciones que ha de tener. Ante la falta de acuerdo entre los partidos, la ponencia remitirá un texto que no se pronuncia sobre estos dos aspectos, que deberán definirse en el trámite parlamentario posterior.

El informe jurídico enviado a la ponencia prevé que tras la aprobación de la ley de transparencia se cree un órgano que refunda la Oficina Antifraude, la Autoridad Catalana de Protección de Datos, la Comisión Nacional de Acceso, Evaluación y Servicio Documental y la Comisión de Transparencia. Está por definir quién lo presidiría, cómo afectaría a las plantillas de estos organismos y finalmente, cúantos se funcionarían.

Y, sobre todo, está por ver qué funciones se le atribuyen finalmente. Un portavoz de Antifraude advirtió ayer que esa Oficina “no renunciará a la lucha contra la corrupción y el fraude” y que “se siente llamada a ejecutar y dirigir todos los protocolos relacionados con la ley de transparencia”.