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ayudas públicas

Urkullu justifica una subvención a la Real con un informe del propio club

La entidad 'txuriurdin' prevé aumentar sus ingresos en 13 millones con el nuevo Anoeta

Vista del estadio de Anoeta.
Vista del estadio de Anoeta.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, justifica la concesión de una ayuda del Gobierno de 10 millones de euros a la Real Sociedad para la remodelación de Anoeta en un informe elaborado por el propio club. El estudio de parte —un powerpoint de 18 páginas— es el único soporte que el Ejecutivo autonómico ha tenido en cuenta para intervenir en la financiación de la reforma del estadio donostiarra, un proyecto que podría suponer una inversión de 62,5 millones.

El informe titulado Impacto económico de la remodelación del estadio Anoeta, “elaborado y facilitado por la Real Sociedad”, según Urkullu, contiene datos de la repercusión económica de la Real Sociedad en la economía guipuzcoana y un cálculo de los ingresos que generaría la ampliación del campo de fútbol para las arcas del club y para la Hacienda foral.

Sin un estudio económico-financiero sobre el coste real de las obras y sus efectos, ni de un plan de viabilidad del proyecto arquitectónico, Urkullu anunció en enero pasado que el Gobierno está dispuesto a aportar 10 millones —3,3 millones en 2015 y 2016, y 3,4 millones en 2017— para el nuevo Anoeta, tal y como ha hecho el Ejecutivo, con cantidades superiores, con San Mames Barria y el Buesa Arena.

La remodelación del estadio pasa por la eliminación de las pistas de atletismo para acercar las gradas al terreno de juego, de los 25 metros actuales a ocho. El Ayuntamiento donostiarra dio luz verde en enero de 2013 a la reforma mediante una modificación del Plan General —se aprobó por unanimidad— que permite ganar 15.800 metros cuadrados para usos terciarios en las cuatro torres que se prevén erigir en las esquinas del equipamiento. Anoeta pasaría de tener 32.500 localidades a 40.000. Las obras se prolongarán durante cuatro años.

El Gobierno ha dado su conformidad a una subvención de 10 millones, aunque ha exigido que se construya un campo de hockey hierba en las instalaciones de entrenamiento de Zubieta, la cesión de 1.000 metros cuadrados del estadio para albergar las sedes de las federaciones, y la ampliación del miniestadio anexo hasta lograr un aforo para 5.000 espectadores. el Ejecutivo autonómico otorgó 14 millones para la remodelación del Buesa Arena y 50 millones para San Mamés Barria.

A los 10 millones que comprometió Urkullu, la Real estaría dispuesta a sumar otros 20 millones para costear las obras. El club quiere implicar también a la Diputación de Gipuzkoa y a Kutxabank, aunque por el momento no ha obtenido una contestación favorable de estas instituciones. El Gobierno foral ha llegado a afirmar que ampliar Anoeta no es algo prioritario. De este modo, aún falta por saber cómo se va a sufragar aproximadamente la mitad de la inversión.

El Ejecutivo autonómico, en cambio, considera que la reforma es “necesaria” por los “flujos económicos” que generaría. Estos flujos están cuantificados en el informe económico que ha elaborado la Real Sociedad. Con el nuevo estadio, el club prevé aumentar sus ingresos en 12,9 millones “por efecto directo de la remodelación”, aunque 10 millones serían por los “derechos televisivos”.

La Real estima que, con el nuevo estadio, los ingresos por taquilla, socios y abonados se incrementarían en 2,4 millones (actualmente genera 11,7 millones por este concepto), la partida de “merchandising” aumentaría en 0,5 millones (ahora son 2,6 millones) y la de hostelería y transporte por asistencia a Anoeta en un millón (hoy, 6,1 millones).

La Hacienda foral recaudaría 1,6 millones por las obras del estadio

El club txuriurdin, siempre según su propio informe, genera en estos momentos unos ingresos anuales directos de 98,2 millones, de los que una cuarta parte (25 millones) proceden de la televisión. El aumento del aforo de Anoeta hasta las 40.000 localidades (7.500 más que en la actualidad) le permitiría a la Real optar a una cifra mayor en el reparto de los derechos televisivos.

En el capítulo de impuestos, la Real Sociedad detalla que viene aportando a la Hacienda foral entre 10 y 12 millones por IVA e IRPF, una cifra que el año pasado se disparó hasta los 25,9 millones tras la venta de Asier Illarramendi al Real Madrid, que engordó el erario público en 6,75 millones, y por un préstamo participativo de 4,7 millones. Con la remodelación, la contribución del club al fisco aumentaría en 5,3 millones anuales, además de otros 11,6 millones en impuestos por las obras del estadio. La “cuantificación total de impuestos consecuencia de la remodelación”, tanto por las obras como por el incremento de la actividad, ascendería a 22,47 millones, según la estimación del club.

Un proyecto en la vía judicial

La reforma de Anoeta que tanto ansía la Real Sociedad está pendiente de una decisión de los tribunales tras el recurso presentado por el abogado Javier Olaverri contra el expediente municipal que modifica el Plan General de Ordenación Urbana y posibilita la ampliación del estadio. La Sección Segunda de la Sala Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco celebró en enero pasado la última prueba pericial, por lo que solo queda pendiente el trámite de deliberación y fallo, prevista para antes del próximo verano.

La demanda de Olaverri pretende paralizar una modificación urbanística que, según su último alegato en el juicio oral, se llevó adelante sin realizarse un estudio de alternativas, ni presentarse un plan de “sostenibilidad financiera y de un verdadero informe económico-financiero”.

Olaverri sostiene que la “única causa real” para la modificación del Plan General es “el interés de la Real Sociedad en la remodelación de Anoeta”, por lo que solicita su nulidad. “El urbanismo a la carta está proscrito en nuestro ordenamiento”.