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Euskalmet: una tormenta de ‘tuits’

La agencia, protagonista involuntaria por la sucesión de nueve temporales, encuentra en las redes sociales un aliado imprescindible para informar

Oficinas de Euskalmet en Vitoria
Oficinas de Euskalmet en Vitoria

“No lo sé y creo que nadie lo sabe”. José Antonio Aranda, responsable de Euskalmet, contesta con absoluta franqueza cuando se la pregunta por qué este año se han sucedido nueve temporales en apenas dos meses. La Agencia Vasca de Meteorología se ha convertido en protagonista involuntaria de las últimas semanas, especialmente desde que el pasado 2 de febrero el mar engullera el litoral vasco y tras los sucesivos embates que han azotado la costa causando destrozos que suman al menos 23 millones de euros, la cuantía correspondiente a los daños que tendrá que cubrir el Gobierno vasco y los diversos ayuntamientos afectados. El responsable de Euskalmet explica los entresijos de la agencia en las oficinas que acogen la parte operativa del organismo.

El corazón y cerebro de Euskalmet es un lugar austero, situado en un piso de uno de los edificios del Parque Tecnológico de Álava, y en el que alrededor de unas 30 personas trabajan atentos a las pantallas de un ordenador, a la previsión meteorológica, a los datos que reciben de los diversos dispositivos (estaciones, boyas, radares, perfiladores y sistema de detección de rayos) y que les indican si la velocidad del viento aumenta, si una lluvia se ha convertido en granizo, o la altura de las olas que bañan a las playas vascas. 24 horas al día, los 365 días del año. Información inmediata, destaca Aranda, que elogia el potencial de las redes sociales y el apoyo que han supuesto para la Agencia en su labor de prevención, comunicación y de vigilancia porque en meteorología “dos más dos no son cuatro. Puedes tener un mismo pronóstico pero la realidad se acaba conformando de una manera u otra.

La cuenta de la agencia

es la más seguida de

todo el Gobierno vasco

Siempre nos movemos en una horquilla, pero dentro de los diversos escenarios no te puedes acoger al más negativo, porque puede que nunca aciertes. Te tienes que mover en la situación más probable y vigilar los extremos”. La labor de Euskalmet, destaca su responsable, va mucho más allá de previsión, del informar de la temperatura, la cantidad de agua que cae o la velocidad que alcanza el viento. Gran parte del trabajo de la Agencia se vuelca en la vigilancia y derivada de esta el organismo ha encontrado un aliado imprescindible en Twitter. “Medimos el impacto que una meteorología adversa puede tener en la población”, detalla Aranda, es decir, como va influir el estado del tiempo en la ciudadanía de ahí los tuits y mensajes constantes, por ejemplo, durante los últimos temporales informando sobre la evolución de la altura de las olas, o en otras circunstancias sobre la proximidad de una tormenta y el rumbo que traza sobre el País Vasco.

La cuenta de la Agencia en la red social es la que más seguidores tiene —de las del Gobierno vasco—, casi 25.000, según datos de ayer, y ese flujo de información constante entre el organismo y los ciudadanos es además reciproco. Aranda y su equipo han conseguido tener miles de ojos pendientes del cielo y cuentan, aunque no quiera desvelar de qué usuarios se trata, con la información de determinadas personas. Perfiles de los que saben con certeza que se pueden fíar porque aunque los instrumentos de medición les puedan indicar lo que pasa varias millas mar adentro “no vemos lo que pasa en la parte baja, en el suelo”. Euskalmet lanzó su primer tuit en junio de 2011 y desde entonces ha articulado una política de comunicación a través de la red social que le permite llegar a casi toda la población.

La comunicación con los usuarios es fluida, inmediata y recíproca

El ratio de seguidores dividido por la población de Euskadi da como resultado aproximado que uno de cada 100 habitantes recibe directamente la información de la Agencia. Además, “el 80% de los periodistas nos siguen y también las instituciones”. El organismo trabaja con un catálogo de etiquetas o hastags para canalizar toda la información a través de estas. “Tenemos una ventaja, el tener idioma propio, porque por ejemplo, si utilizáramos la palabra lluvia saldría toda la información al respeto de todo el mundo, pero con olatu, que es la etiqueta que utilizamos para problemas con el mar, encuentras la información de aquí”, apunta Aranda. El responsable de Euskalmet precisa que la política de comunicación que les ha llevado a convertirse en un referente en Twitter es el fruto de años de trabajo, de cómo poco a poco han perfilado cómo dirigirse a los ciudadanos “porque al principio a la gente le da miedo, no sabe como utilizarlo”, dice en referencia a los trabajadores, que controlan la cuenta, al igual que el mismo.

El propio Aranda fue el que, pegado a la pantalla de un ordenador, informó la madrugada del pasado martes de la evolución del último temporal. De momento la inmediatez y la información que intercambian con los ciudadanos no les ha dado ningún susto. Bueno, “hubo algo que me molestó mucho. Yo, que en mi vida he visto un partido de fútbol, cuando informamos del tiempo que iba a hacer durante un partido del Athletic hubo algún aficionado de la Real Sociedad que se quejó. Pero hacemos lo mismo cuando juegan ellos”, confiesa Aranda con una media sonrisa.