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El PP reaviva la batalla de la lengua y veta presentar el ‘Diccionari’ de la AVL

La oposición y el mundo universitario critican la manipulación del valenciano

A menos de cuatro meses de las elecciones europeas y de un año y cuatro meses de las autonómicas no era el momento, según fuentes de la Generalitat. No era el momento político conveniente para el PP de que la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) aprobara el pasado viernes su Diccionari Normatiu Valencià que, aun siendo muy sensible con las particularidades del valenciano y aceptándolo como lengua y denominación, recogiera claramente la evidencia filológica de la unidad lingüística. Esta es su definición de valenciano: “Idioma románico hablado en la Comunidad Valenciana, en Baleares, Cataluña y otros territorios de la Corona de Aragón y que también recibe el nombre de catalán”.

Al Consell y al PP valenciano no le ha gustado nada y desde el pasado viernes los pronunciamientos airados contra la Acadèmia han ido in crescendo, avivando los rescoldos del demoledor conflicto lingüístico y vetando la presentación del Diccionari prevista para hoy en su versión digital (problemas técnicos, ha excusado la nota oficial de la Acadèmia). La Generalitat pedirá hoy un informe al Consell Jurídic Consultiu sobre la compatibilidad de la definición del Diccionari con el Estatut d’Autonomia y la Ley de Creación de la Acadèmia. Además, la consejería de Cultura, que dirige María José Català, reclamará formalmente el diccionario a la AVL. El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, que siempre habla en castellano, invocó ayer el Estatut d’Autonomia en contra del Diccionari.

¿Y qué dice el Estatut al respecto?: “La lengua propia de la Comunidad Valenciana es el valenciano”. Y añade que “la Acadèmia Valenciana de la Llengua es la institución normativa del idioma valenciano”.

El Consell estudiará la compatibilidad de la definición de la AVL y la del Estatut

La Acadèmia fue constituida con el objeto de apartar el conflicto lingüístico del debate político. Su ley fue aprobada en 1998 en las Cortes con los votos del PP y del PSPV y se redactó a partir del dictamen del Consell Valencià de Cultura, que pactó esta definición: “El valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana, forma parte del sistema lingüístico que los correspondientes Estatutos de Autonomía de los territorios hispánicos de la antigua Corona de Aragón reconocen como lengua propia”.

La Acadèmia arrancó sus trabajos en 2001 con una composición que mezclaba la representación universitaria y política, salvaguardando el criterio filológico en su mayoría. Mientras avanzaba en sus trabajos ingentes, como el Diccionari con más de 93.000 entradas, iba sacando textos normativos. En 2005, aprobó su propio dictamen del valenciano: “(...) La lengua propia e histórica de los valencianos, desde el punto de vista de la filología, es también la que comparten las comunidades autónomas de Cataluña y de las Islas Baleares y el Principado de Andorra (...)”. Y añadía que “el valenciano tiene la misma jerarquía y dignidad que cualquier otra modalidad territorial del sistema lingüístico”.

Lógicamente, el Diccionari recoge los papeles de la Acadèmia y los postulados de la comunidad científica. En este sentido, la Real Acadèmia Española de la Lengua se ha vuelto a negar a modificar una de las acepciones de valenciano de su diccionario (“Variedad del catalán, que se usa en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí comúnmente como lengua propia”), a instancias del Consell, según fuentes próximas a la institución. Al César lo que es del César.

La reacción airada del PP y de la Generalitat, que ha encargado a la consejera de Cultura, María José Català, solucionar el problema, no se esperaba en el seno de la Acadèmia. Pero el único en hablar públicamente de la cuestión fue su vicepresidente, Josep Palomero (designado a propuesta del PSPV). Es “incomprensible que un gobierno actúe con estas declaraciones en contra de una institución de la propia Generalitat”, y que, además “ha hecho un enorme esfuerzo al incorporar muchísimos vocablos valencianos que hasta ahora no aparecían en los diccionarios”, según recoge Europa Press.

La RAE se vuelve a negar a cambiar su definición de valenciano

Todos los partidos de la oposición y representantes sindicales y universitarios criticaron las presiones. El secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, reprochó a Fabra que “no puede utilizar cada vez más la lengua para dividir a los valencianos”.

El portavoz de Compromís, Enric Morera, acusó al Consell de haber condenado al valenciano a la "invisibilidad cerrando todos los medios de comunicación en nuestra lengua y postergándola a su extinción". El diputado de EUPV en las Corts Lluís Torró aseguró que “el aplazamiento sine die de la publicación del diccionario” de la Acadèmia “parece un auténtico secuestro propio del franquismo”.

Vicent Maurí, portavoz de la Intersindical, que es el sindicato mayoritario en la enseñanza pública, pide que "se deje de tensar a la sociedad valenciana" y de "utilizar la lengua de manera partidista". "Sorpresa" por la reacción del PP “sobre la actuación de una institución que es estatutaria y como tal merece el respeto a su independencia”, manifestó Vicent Climent, portavoz de la conferencia de rectores de la Comunidad Valenciana y vicepresidente de la Xarxa Lluís Vives, del ámbito lingüístico catalán. Escola Valenciana considera que “quien pone en duda a la Acadèmia ataca al Estatut d'Autonomia” y enumera siete puntos del artículo 6 del Estatut que incumple el Consell.

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