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Diez finalistas para Les Glòries

El jurado decidirá en tres semanas cuál es el proyecto ganador

A mediados de febrero empezará el derribo de la mitad del anillo

El gerente adjunto de Urbanismo del Ayuntamiento junto a un proyecto. Ampliar foto
El gerente adjunto de Urbanismo del Ayuntamiento junto a un proyecto.

El proyecto urbanístico más discutido de Barcelona, la plaza de les Glòries, acaba de entrar en una nueva fase. Y ya es la enésima. Los 10 equipos de arquitectos seleccionados para llevar a cabo la ambiciosa transformación enseñaron ayer sus cartas o mejor dicho sus maquetas.

El jurado, que está formado por 12 expertos (cinco de los cuales están vinculados al Ayuntamiento) y dos representantes vecinales, tiene tres semanas para escoger un ganador. “Quien gane será el encargado de hacer el anteproyecto, aunque nosotros siempre tendremos la última palabra”, aclaró ayer el gerente adjunto de Urbanismo de Barcelona, Albert Civit.

Las 10 maquetas están expuestas en la sede de Urbanismo del Ayuntamiento, pero únicamente para los ojos del jurado. Los ciudadanos solo podrán conocer el proyecto ganador.

Los 10 equipos que participan en el concurso han gozado de mucha libertad para imaginar la futura plaza, que ocupa 12 manzanas del Eixample y que en los planos de Ildefonso Cerdà estaba llamada a convertirse en el segundo centro de Barcelona. Esta libertad se puede apreciar en el resultado final. Entre los 10 proyectos hay algunos que se inspiran en el modelo Central Park de Nueva York, con un gran parque verde y con todos los edificios de viviendas y equipamientos en su entorno; otros en cambio han apostado por crear un parque más urbano, que mezcla las zonas verdes con los edificios. Hay dos proyectos que incluso han diseñado una noria en medio del parque y otro propone un gran mirador.

A pesar de que los participantes han podido dar alas a su imaginación, la libertad no ha sido total. Todos los proyectos tenían que respetar el llamado Compromís per les Glòries, que se firmó en 2007 entre los vecinos y el Ayuntamiento. Ese acuerdo fija los equipamientos sociales que se tienen que construir, así como el número de pisos y el suelo destinado a zona verde. Entre las condiciones también está el soterramiento de la Gran Vía para el transporte privado, mientras que el público sí que podrá cruzar la plaza.

Uno de los puntos más delicados es la ubicación de los nuevos edificios, que afectarán mucho a la configuración del futuro parque.

Mientras se decide el proyecto, las obras para preparar el terreno no se detienen y avanzan a buen ritmo, según fuentes oficiales. A mediados de febrero empezará el derribo del anillo viario que no estará listo hasta el verano. A continuación se derribará la otra mitad y ya será el momento de que empiecen las obras de construcción. Para toda esta transformación, no hay calendario.

Este sistema más transparente para transformar las Glòries es el plan B del equipo de Xavier Trias. El plan A quedó en un cajón después de que el primer pleno del Ayuntamiento de 2012 rechazara la propuesta del equipo de Gobierno.