Carlos Fabra dice ahora que no sabe a qué partido votará en las elecciones

El expresidente del PP de Castellón ningunea a su sucesor Javier Moliner

Carlos Fabra durante el último acto como Secretario General de la cámara de Comercio de Castellón.
Carlos Fabra durante el último acto como Secretario General de la cámara de Comercio de Castellón.Ángel Sánchez

Carlos Fabra, que dirigió el Partido Popular en la provincia de Castellón durante 22 años y ocupó la presidencia de la Diputación durante tres lustros, dijo adiós a la vida pública dando un portazo al partido y ninguneando y renegando de Javier Moliner, el sucesor que él mismo nombró y que es en la actualidad uno de los máximos apoyos del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra. Al actual secretario general de la Cámara de Comercio de Castellón (dejará el cargo el 31 de diciembre) nadie en el partido ni en las instituciones le afeó que fuera condenado a cuatro años de cárcel por defraudar a Hacienda casi 700.000 euros durante cuatro años. Tampoco se le criticó por aferrarse a su puesto en la Cámara y en el puerto de Castellón tras la sentencia. Pero este respaldo no supuso ningún obstáculo para mostrar públicamente su ruptura con el PP contra el que arremetió por, supuestamente, no cumplir con los compromisos contraídos con la provincia.

Fabra fue militante popular hasta el mismo día en que se conoció la sentencia. En la rueda de prensa ofrecida tras su condena dijo que su decisión de abandonar el PP había sido "dolorosa" y que no la había comunicado ni a Alberto Fabra ni a Moliner. Allí, evidenció una separación que ayer derivó en ruptura total. "No sé lo que haré dentro de dos años", dijo al ser preguntado sobre si votará al PP en las próximas elecciones. No se quedó ahí. Justificó su indecisión en los incumplimientos del gobierno de Alberto Fabra y de Rajoy con Castellón. "Ya no soy afiliado y tengo que ver los compromisos que el PP cumple con esta provincia que, de momento, son bien pocos de los que nos habíamos comprometido como dirigentes populares", manifestó. Sus palabras, en una provincia donde todavía cuenta con apoyo social a pesar de su condena y en un feudo donde el presidente de la Generalitat se siente cómodo, ha provocado del jefe del Consell el primer reproche público al exdirigente popular. Alberto Fabra aseguró que las palabras de quien fuera su mentor para la alcaldía de Castellón le parecían "muy mal" y destacó que alguien "que ha estado en el PP durante tanto tiempo" retire su apoyo al partido después de haber sido condenado.

"Muy mal" le pareció también el desprecio vertido sobre Javier Moliner. Carlos Fabra renegó de su delfín, quien ha hecho esfuerzos por apartarse de la herencia durante estos años y desvincularse de su padrino político. Fabra no había escondido su descontento, pero ayer acabó con toda relación. "¿Quién es Javier Moliner? No le conozco", dijo. El presidente de la Diputación no entró en la disputa y dijo no "tomar en consideración" sus palabras.

El exdirigente popular se marchó sacando pecho por el aeropuerto de Castellón, el campo de golf (que ha dejado endeudado y en el que ha sido relegado de la presidencia), de la Cámara de Comercio y del Hospital Provincial (inmerso en una privatización de servicios sanitarios).

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