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Educación abre la puerta de la Junta Qualificadora a la universidad privada

Los cinco campus públicos critican la falta de especialistas en valenciano de estos centros

Pruebas de la Junta Qualificadora en una universidad pública valenciana.
Pruebas de la Junta Qualificadora en una universidad pública valenciana.

Las prebendas a las universidades privadas siguen aumentando en la Comunidad Valenciana con el beneplácito del PP. A la autorización de nuevos campus y títulos de Grado, hay que sumar ahora una nueva iniciativa que pretende que las tres universidades privadas actuales se integren en el pleno de la Junta Qualificadora de Coneixements del Valencià, el organismo que se encarga de planificar los exámenes y la certificación de los conocimientos de valenciano.

La propuesta, que todavía no es definitiva, pretende conceder el mismo trato a los centros públicos y privados en materia lingüística, lo que abre la puerta, según fuentes de la Universitat de València, a que estas universidades puedan acreditar los conocimientos de valenciano de los funcionarios y a sus alumnos.

Los planes de la consejera de Educación, María José Català, del PP, es que de manera “inminente” se incorporen al pleno de la Junta Qualificadora tres nuevos representantes (Universidad Cardenal Herrera CEU, Universidad Católica San Vicente Mártir y VIU).

La propuesta, que todavía no es firme y se ha trasladado de manera verbal, ha sentado mal a los rectores de las universidades públicas que consideran que se trata de una nueva “concesión” hacia la educación privada superior, que en los últimos meses está recibiendo el apoyo del Consell para la creación de dos nuevos centros en Sant Joan d’Alacant y El Campello. La primera localidad tiene previsto albergar la Universidad Católica de Murcia y la segunda, también en la misma comarca de L’Alacantí, la Universidad Internacional Mare Nostrum. Cuando se inauguren habrá más centros privados que públicos en la Comunidad Valenciana.

Los cinco vicerrectores de Política Lingüística de las universidades públicas han enviado una carta a la directora general de Innovación, Ordenación y Política Lingüística, Beatriz Gascó, en cuestionan esta decisión y recuerdan que las tres universidades privadas que pretenden colocar en la Junta Qualificadora “no disponen de servicios lingüísticos, ni de técnicos especialistas, ni gozan de tradición en la organización de los exámenes y tampoco forman parte del convenio de homologación de títulos de conocimiento del valenciano que suscribieron las cinco universidades públicas”. Es decir, no tienen filólogos especialistas en esta materia, ni tradición docente en valenciano, ni técnicos capaces de ofrecer este servicio como están haciendo hasta ahora las universidades públicas.

Los vicerrectores no alcanzan a entender las “ventajas que puede reportar para la calidad y el rigor” de la Junta Qualificadora la incorporación de estas tres universidades privadas, y muestran su “preocupación” porque esta medida pueda suponer un primer paso para la futura homologación de títulos. Los representantes de los campus públicos piden a la consejería que “paralice” el nombramiento de estos tres representantes y muestran su total disposición al “diálogo” para continuar mejorando la formación en valenciano “atendiendo al espíritu” que ha caracterizado a la Junta desde su creación en 1989.

Los vicerrectores han mandado una carta de protesta a la consejería

Las universidades privadas, que no impartan ninguna filología y carecen de especialistas en valenciano, podrían empezar a certificar y acreditar el grado de conocimiento de los alumnos de esta lengua. Un requisito que será de obligado cumplimiento para los funcionarios en los próximos años.

Los rectores de las universidades públicas, que cambiarán de presidente de turno el próximo día 4 de diciembre y será Vicent Climent, ya exigieron acciones “contundentes” para garantizar que las nuevas titulaciones ofertadas por las universidades privadas se rijan por “idénticos criterios que se exigen a las públicas”.

El rector de la Universidad de Alicante, Manuel Palomar, presidente de turno de la Conferencia de Rectores de las Universidades Valencianas, denunció que alguno de estos nuevos proyectos privados “carezcan de avales científicos y académicos, y planes de estudios acordes a los criterios de calidad que se exigen a las universidades públicas”.

Mientras el sistema universitario público está amenazado por los recortes presupuestarios, y pendiente de reformas, la oferta privada aumenta ajena a la crisis de la mano del PP. Si se cumplen los plazos, el próximo curso las universidades privadas superarán en número a las públicas. Con la inauguración de la Universidad Católica San Antonio (UCAM), en Sant Joan d’Alacant y la Universidad Internacional Mare Nostrum (UNIM) en El Campello, la oferta total será de seis universidades privadas frente a las cinco públicas actuales.

Pese al apoyo institucional, que reciben estas universidades privadas su papel todavía es poco representativo. En las cinco universidades públicas valencianas estudian unos 145.000 alumnos y en las cuatro privadas actuales (Católica Valencia, CEU Cardenal Herrera, Europea de Valencia y VIU) apenas hay unos 17.000 matriculados. Los campus públicos ofrecen 207 títulos de grado y otros 294 másteres, y las privadas 55 y 53 respectivamente.

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