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LAS CUENTAS DE LA GENERALITAT

Mas pacta con ERC un Presupuesto con más privatizaciones y nuevas tasas

La Generalitat espera ingresar unos 1.500 millones de euros por venta de activos e inmuebles

Se recupera el tributo de sucesiones y habrá otro para impulsar el cine catalán

Colas en los cines Renoir de Barcelona el pasado 22 de octubre, día de la Fiesta del Cine.
Colas en los cines Renoir de Barcelona el pasado 22 de octubre, día de la Fiesta del Cine.

Por primera vez desde que asumió las riendas de las finanzas públicas catalanas, Andreu Mas-Colell llevará hoy al Parlamento catalán un proyecto de Presupuestos sin nuevos recortes. Tras haber realizado un tijeretazo de más del 25% respecto al gasto de 2010, CiU y ERC han acordado unas cuentas para 2014 igualmente austeras, que fían la reducción del déficit a un aumento de la recaudación mediante tasas y privatizaciones, según explicaron fuentes cercanas a la negociación entre ambas formaciones. En concreto, Mas-Colell espera ingresar alrededor de 1.500 millones de euros con la venta de activos, en especial depuradoras e inmuebles.

En 2014, el Gobierno de Artur Mas podrá por fin empezar el año con unos Presupuestos si, como se comprometió al principio de la legislatura, ERC respalda las cuentas. Lo hará después de que en 2013 la Generalitat haya funcionado con una prórroga de las cuentas de 2012. Para tirar adelante los nuevos Presupuestos, el Ejecutivo de CiU ha accedido a crear un arsenal de tasas que van desde un gravamen a las reclamaciones de consumo hasta la euroviñeta. Según fuentes de la negociación, ayer solo quedaba por abordar la creación de algunas tasas de las que CiU recela por la presión de los lobbies. En concreto, todavía no había una decisión clara sobre el tributo a los envases de bebidas azucaradas y a las viviendas vacías, tasas con las que ERC ya no cuenta para los Presupuestos de 2014. Los dos partidos también abordarán en los próximos meses la articulación de un impuesto para las compañías que ofrecen ADSL con el objetivo de destinar la recaudación al cine catalán.

En cambio, CiU sí ha accedido a recuperar el impuesto de Sucesiones —su supresión fue bandera electoral de los nacionalistas en 2010—, que gravará sobre todo a los grandes patrimonios y con el que se recaudarán entre 110 y 130 millones de euros. El impuesto afectará, principalmente, a las herencias que superen el millón de euros.

El impuesto de sucesiones permitirá recaudar entre 110 y 130 millones más

ERC exigía para aprobar las tasas que el equilibrio económico llegara por la vía de los ingresos y que, en el capítulo de gastos, ganaran peso educación, servicios sociales y sanidad. Los republicanos han logrado ambos objetivos, si bien en Salud el Presupuesto se ha congelado respecto a este año, informa Antía Castedo. De este modo, el Ejecutivo catalán destinará a gasto social el 71,1% de los 19.800 millones de euros del presupuesto, un porcentaje que permitirá a ERC afirmar que “son los más sociales de la historia”. Aunque se dedica mucho menos dinero que en 2010 a educación, sanidad, y servicios sociales, el porcentaje del pastel que se llevan estas partidas es mayor. La dedicación para gasto social aumentará en 250 millones de euros.

Los republicanos deberán asumir, sin embargo, que se mantengan casi todos los recortes que se pusieron en marcha en 2011 y un programa de privatizaciones que, según las fuentes consultadas, asciende a cerca de 1.500 millones de euros. Al consejero Mas-Colell le hubiera gustado, de hecho, realizar una mayor parte del ajuste mediante ventas de inmuebles y empresas. Ante más de 300 inversores internacionales, Mas-Colell anunció que preparaba un plan de privatizaciones a cuatro años. Parte de ese plan dio al traste con la crisis, que cerró a cal y canto el acceso de la Generalitat a los mercados.

Aprovechando el retorno de los inversores a España, Mas-Colell quiere recuperar la política de privatizaciones. Para ello, seguirá con la venta de edificios, a los que añadirá solares propiedad de la empresa pública Incasòl y depuradoras. En total, la Generalitat espera ingresar unos 1.500 millones de euros con esas operaciones. La carta de presentación no es, sin embargo, la mejor para la Generalitat ante los inversores internacionales. La mayor privatización hasta ahora realizada, la adjudicación de Aigües Ter-Llobregat a Acciona por casi 1.000 millones de euros, ha acabado en los tribunales por el desacuerdo de Agbar.

Esquerra Republicana se atribuye que el 71% del gasto se destine a partidas sociales

Esquerra considera que Mas-Colell peca de optimismo al cifrar en 1.500 millones el importe a obtener por la venta de activos y la privatización de depuradoras. La Generalitat confía en cumplir las expectativas porque tiene preparado el terreno en los dos activos a vender. El Gobierno catalán espera sacar rédito de los terrenos del Incasòl después de lograr, en 2012, la venta de varios inmuebles de su propiedad. Más complicación tiene la concesión de las depuradoras, pero el Gobierno catalán ha preparado el terreno y confía en la complicidad de los Ayuntamientos para obtener dinero de estas privatizaciones.

Artur Mas confía en que estos Presupuestos aporten un poco de luz a un túnel que se le hace cada vez más oscuro. Con Convergència i Unió cayendo en picado en los sondeos (el de Metroscopia para EL PAÍS daba por hecho el adelantamiento por parte de ERC y la pérdida de 18 escaños), Mas cree que unos Presupuestos sin nuevos recortes son el primer paso hacia la deseada recuperación económica.