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Laboral Kutxa empieza a ganar

El Estudiantes apenas ha opuesto resistencia tras un tercer cuarto determinante

El Laboral Kutxa ha logrado su primera victoria en la presente Liga al derrotar con comodidad (79-66) a un Estudiantes que se desinfló en siete minutos del tercer cuarto. Le bastó al Baskonia elevar la intensidad defensiva tras el paso por los vestuarios para firmar un parcial de 20-4 en siete minutos con el que rompió el partido. Luego, se limitó a gestionar la ventaja en el último cuarto para estrenar su casillero de triunfos.

En el equipo vitoriano se estrenó Leo Mainoldi, que logró seis puntos, tras superar su lesión de rodilla, y también el de Rimantas Kaukenas (7), que aportó oficio, aunque de nuevo fue Andrés Nocioni el estilete baskonista, con 22 puntos.

Laboral Kutxa y Estudiantes protagonizaron una sucesión de errores en el arranque del partido. La entrega de Nocioni emergió de nuevo para liderar a su equipo con doce puntos y poner tierra de por medio en el minuto diez, 20-11, ante un conjunto colegial sin ideas.

En el segundo acto, Leo Mainoldi tuvo un debut estelar como jugador baskonista con dos triples seguidos que dispararon la renta local hasta un cómodo 26-12.

Laboral Kutxa,79-Estudiantes, 66

No supo mantener el ritmo el grupo de Scariolo y permitió recuperar el aliento a los de Vidaurreta con once puntos que obligaron a los locales a parar el partido (26-23, m.17).

Entró entonces el partido en una fase de marcador ajustado que consiguió salvar el Laboral Kutxa manteniendo el control al final del segundo cuarto (34-28).

Tras el descanso, el equipo vitoriano, con más intensidad defensiva, firmó un buen arranque (54-32) ante un Estudiantes romo en ataque y que solo pudo anotar dos canastas, de Banic y Rabaseda, en siete minutos.

El 62-45 permitió a Sergio Scariolo repartir minutos entre sus hombres, mientras que los de Vidorreta tuvieron que esforzarse por impedir una mayor derrota.

Tanto se relajó el Baskonia que encajó un 0-7 que acercó a Estudiantes a diez puntos, 62-52, lo que obligó al técnico italiano a llamar a capítulo a los suyos con un tiempo muerto. Tuvo su efecto, porque de nuevo el Laboral Kutxa recuperó la intensidad y acabó con el intento de remontada del Estudiantes.