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Debate de política general

Mas se fija un plazo de tres meses para pactar con Rajoy la consulta

El Parlamento catalán aprueba con los votos de CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP, trasladar a las Cortes el debate sobre el referéndum

PSC y PP piden diáologo con el Gobierno

El diálogo “sin fecha de caducidad” que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ofreció recientemente por carta a Artur Mas puede ser mucho más corto de lo previsto. El Parlamento catalán votó este viernes a propuesta de Convergència i Unió y Esquerra Republicana una resolución que fija en tres meses el plazo para que la negociación aporte frutos en la línea de consensuar la convocatoria de un referéndum de autodeterminación en 2014. La cámara catalana también votó a favor de trasladar el debate sobre la consulta a las Cortes de los Diputados.

La votación de este viernes va en la línea del discurso de Artur Mas de las últimas semanas, quien había mostrado su inquietud porque el diálogo ofrecido por Rajoy fuera una simple excusa para demorar el proceso soberanista. Sin embargo, la aceleración del ritmo lleva la marca de Esquerra Republicana, que exige fijar la fecha y la pregunta de la consulta antes de fin de año.

Además de CiU y ERC votaron la resolución Iniciativa y la CUP, lo que supone 83 de los 135 diputados del Parlamento autónomo (61%). Los cuatro grupos conforman la misma mayoría que el pasado 23 de enero votó a favor de que Cataluña es un sujeto soberano político y jurídico.

Duran insiste en su tercera vía pese al rechazo del líder de CiU

El texto llama a “profundizar de forma inmediata” en el diálogo ofrecido por Rajoy y que esta negociación debe “fundamentarse en la consulta”. Tras decir que esta situación “no se puede eternizar”, se indica que “debe haber resultados antes de que acabe el actual periodo de sesiones” en el Parlamento autónomo. Eso es el 31 de diciembre.

Los votantes de la resolución aseguran que “no existe ninguna norma o disposición dentro del marco legal que prohíba la celebración de una consulta a la ciudadanía de Cataluña sobre su futuro político”. También ponen como ejemplo al Reino Unido y a Canadá por no haber impedido sendos referéndums de autodeterminación para Quebec y Escocia. Los cuatro partidos consideran que “el diálogo y la negociación servirán para que, sin dilaciones, el Gobierno acomode a los marcos legales existentes” la celebración de la consulta. También resaltan que esta consulta debe estar bajo el “amparo legal” y reiteran el plazo de 2014 para que los catalanes puedan votar.

Los socialistas mostraron su indignación con los partidos impulsores de esta resolución porque entienden que el debate debería pilotar ahora sobre la petición de diálogo al Gobierno para hacer posible el “derecho a decidir”, sin plazos cerrados ni formas de votación concretas. Por esta razón, el PSC solo votó la resolución rebajada e impulsada conjuntamente con CiU, ERC e ICV que defendía este derecho sin citar explícitamente la consulta. Un texto surgido del manifiesto por el derecho a decidir que elaboró el ex presidente del Parlament Joan Rigol, firmado también por sindicato y patronales. El texto sabía poco a ERC y a la CUP porque diluía las peticiones y no aludía ni siquiera a la celebración de una consulta.

Los partidos independentistas trabajarán ahora para preparar la petición de referéndum ante el Cortes. El objetivo de las formaciones es que una negativa rotunda en la Cámara a una consulta en Cataluña les sirva para recabar más apoyo electoral y buscar complicidades en la comunidad internacional. Esta estrategia ya figuraba en el pacto entre CiU-ERC. Mas pretendía zanjar la cuestión en la carta que envió a Mas solicitándole el referéndum, pero los independentistas exigen más gestos. La consulta en una comunidad autónoma volverá al Cortes ocho años después del plan Ibarretxe. PSC, PP y CIutadans votaron juntos una proposición que pide a la Generalitat que ciña el diálogo a la “legalidad vigente”.

El PSC usa la propuesta de Unió para ahondar en la división nacionalista

El PSC fía sus cartas a un acercamiento a la Unió de Josep Antoni Duran i Lleida. El líder democristiano propuso el lunes una tercera vía entre los independentistas y los autonomistas que gusta al PSC, defensor del federalismo. Los socialistas encontraron un aliado y un filón para ahondar en la división interna de CiU.

En el debate, buscaron con ahínco contradicciones en Unió. Una de sus propuestas de resolución reflejaba algunas de las reflexiones del líder del partido. “No dejen con el culo al aire a Duran”; pidió el portavoz socialista, Maurici Lucena, a los diputados de Unió. La respuesta le llegó de la democristiana Maria Mercè Jou: “Su propuesta es una trampa”, le espetó. Los diputados de Unió votaron en contra de la tercera vía entre lamentos de Lucena: “Pobre Duran”, gritó

El democristiano ha protagonizado el debate de política general sin estar presente. “Lo siento, no era mi intención”, confesó ayer en una entrevista en Rac1. Duran insistió en la necesidad de hacer una consulta con tres posibles respuestas (autonomía, mayor autogobierno, o independencia), algo que ve con buenos ojos Mas pero rechaza de plano CDC, como dejó claro el secretario general en funciones de la formación, Josep Rull: “Una consulta con tres respuestas: sí, no y en blanco”, dijo. El democristiano confesó que ve muy difícil que el Gobierno central acceda a discutir su tercera vía, pero alertó: rechazarla “aboca a la declaración unilateral de independencia”. Duran aseguró que no quiere romper con CDC pero no descartó este extremo en función de las circunstancias. La crisis en CiU contrasta con la buena salud del pacto con ERC: las formaciones solo discreparon en tres de las 131 resoluciones del Debate de Política General.

 

Resolución por el “derecho a decidir”

  • La resolución aprobada por el Parlament insta a la Generalitat a profundizar “de manera inmediata”en el diálogo con el Presidente del Gobierno, “que se debe fundamentar en una consulta”.
  • Reclama resultados a corto plazo al considerar que “no existe ninguna norma ni disposición legal vigente que prohíba la celebración de una consulta a la ciudadanía de Cataluña sobre su futuro político”.
  • Establece el compromiso de ejercer el derecho de autodeterminación en 2014 y a concretar una pregunta y una fecha para la celebración de la consulta antes de que acabe el actual periodo de sesiones parlamentarias (31 de diciembre).
  • Solicita a las fuerzas políticas catalanas que lleven una iniciativa conjunta a las Cortes generales en la que reclamen al Gobierno central la celebración de la consulta “de acuerdo con alguna de las vías legales que ha propuesto el Consejo Asesor para la Transición Nacional”.