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El hospital Clínic quiere enviar a sus médicos a operar a la privada

Un equipo de traumatólogos intervendrá fracturas de cadera en el Sagrat Cor

Manifestación en el hospital Clínic a favor de una sanidad pública.
Manifestación en el hospital Clínic a favor de una sanidad pública.

El hospital Clínic no solo cederá parte de su actividad médica de baja complejidad al Sagrat Cor, controlado por la multinacional IDC Salud. También enviará a un equipo de sus traumatólogos para que operen fracturas de cadera de ancianos en el hospital privado, intervenciones que el Clínic derivará como parte de un plan para recortar 17,5 millones de euros de aquí a final de año. La dirección del hospital negocia estos días la medida con el comité de delegados médicos, que ha mostrado su “rechazo” al plan.

El Departamento de Salud ha impuesto al hospital Clínic —centro de referencia para más de 500.000 personas en Barcelona— una “alianza estratégica” con el hospital Sagrat Cor, controlado por IDC Salud desde 2011. Como parte de esa alianza, y para cumplir con el plan de recortes que Salud ha ordenado al hospital, el Clínic derivará al Sagrat Cor intervenciones de baja complejidad de las áreas de medicina interna, neumología, aparato digestivo y también de cirugía traumatológica, vascular y general, según un documento interno avanzado por EL PAÍS el pasado sábado.

El hospital derivará gran parte de las intervenciones de fractura de cadera de ancianos que realizan ahora sus médicos: unas 500 al año, explicaron fuentes del centro. Esta medida, entre otras, permitirá al centro cerrar 16 de las 74 camas que se ha propuesto como parte de un plan para reducir el presupuesto ante la rebaja del 4,6% de las aportaciones que el Departamento de Salud paga al hospital (14 millones de euros menos al año) y la pérdida de actividad equivalente al 1% de los ingresos anuales (3,5 millones).

Además, la dirección quiere enviar, al menos, a cuatro traumatólogos para que operen y pasen visita de esas intervenciones en la planta de hospitalización del Sagrat Cor. Las visitas sucesivas las realizarán ya los médicos de este último hospital, que IDC Salud entró a gestionar en 2011 con el compromiso de invertir 27 millones de euros para mejorar las instalaciones.

La idea es que los médicos vayan rotando cada pocos meses. “Estamos en contra de esta medida”, manifestó Rafael Molina, presidente del comité de delegados médicos del Clínic. “Si los facultativos no quieren ir, no se les puede obligar”, argumentó. El órgano de representación de los médicos ha buscado asesoramiento legal tras recibir la propuesta de la dirección.

El hospital quiere que los facultativos realicen su jornada laboral unos “tres o cuatro días a la semana” en el Sagrat Cor. La intervención de fractura de cadera de anciano es una operación relativamente sencilla que en algunos casos culmina en la colocación de una prótesis y, si no surgen complicaciones, suele requerir solo una visita de consulta posterior, relataron los expertos consultados.

Aunque contrario al plan, el comité de delegados médicos ha aceptado negociar con la dirección las condiciones en las que se produciría esta transferencia de profesionales. “Exigimos que los médicos sigan perteneciendo al Clínic y puedan participar en sus actividades formativas, además de que no se produzca una merma de la calidad asistencial”, afirmó Molina.

El comité está “molesto” porque “por primera vez” la dirección del hospital no les ha explicado el plan de recortes con tiempo para poder negociar. La dirección comunicó las medidas en una junta facultativa esta semana. Un portavoz del Clínic aseguró que los costes laborales de la actividad que realicen los médicos en el Sagrat Cor los cubrirá este hospital, aunque no dio más detalles.

Los pacientes del Clínic serán derivados al Sagrat Cor desde el servicio de Urgencias del primer centro

El hospital dice que el plan se ampara en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y en un convenio de colaboración que el Clínic y el Sagrat Cor firmaron para reglamentar sus relaciones como proveedores del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut). Txe Gasch, abogado laboralista del Colectivo Ronda, mostró ayer sus dudas sobre la viabilidad del plan. “No se puede obligar a médicos del Clínic a turnarse para ir a trabajar a otro hospital”, manifestó. El Clínic y el Sagrat Cor forman parte de la XHUP —la Red Hospitalaria de Utilización Pública—.

El plan tiene otro aspecto polémico. Para que funcione la transferencia de actividad, los pacientes diagnosticados en Urgencias del Clínic deberán ser enviados en ambulancia al Sagrat Cor, situado a menos de un kilómetro. “Se elegirán los pacientes susceptibles de ser derivados”, explicó un médico. “Son pacientes muy frágiles”, criticó este facultativo. El servicio de Urgencias funcionará como “fuente de pacientes”, explicó Molina.

Comisiones Obreras criticó ayer las intenciones de la dirección. “Es una transferencia de recursos de un hospital público a otro privado”, manifestó Sergi Hurtado, delegado del sindicato. “Lo que quieren es acabar con lo público”, opinó.

Coordinación

El Departamento de Salud se limitó a manifestar que su papel es contratar actividad y “orientar” el tipo de actividad que realiza cada hospital. “Las fórmulas de colaboración las pactan ellos”, argumentó este portavoz. La Unión Catalana de Hospitales, patronal del sector, manifestó ayer que el hospital Sagrat Cor “ha prestado” desde su creación “un servicio de cobertura pública a los usuarios de su zona”. El centro se ha coordinado “tradicionalmente” con los hospitales de su entorno y del área sanitaria a la que pertenece. “Queremos defender un sistema sanitario propio”, manifestó la patronal.

El Clínic deberá reducir su presupuesto en 17,5 millones de aquí a final de año por orden de Salud. Como parte del plan de recortes, el centro derivará buena parte de su actividad de baja complejidad al Sagrat Cor. El plan de recortes ha provocado las críticas de sindicatos y partidos políticos. ERC ha cuestionado el proyecto y ha recordado a la Generalitat que el sistema sanitario “no contempla, de ninguna manera, que empresas con ánimo de lucro se responsabilicen de la gestión de determinados servicios”. ICV ha pedido la comparecencia del consejero, Boi Ruiz, en el Parlament para explicar el futuro del Clínic, inmerso en un proceso de privatización de su gestión.