Morcillo critica la política de tasas y becas y Fabra replica con préstamos

El curso universitario se inaugura por primera vez con lectura de un manifiesto

Protesta contra los recortes en la apertura del curso de la Universitat de València.Foto: atlas | Vídeo: ATLAS

Nunca hasta este jueves el protocolo inaugural del curso universitario estuvo precedido por la lectura, ante el presidente de la Generalitat y previo acuerdo, de un manifiesto que expresaba el “rechazo a los graves recortes a la enseñanza universitaria y a las condiciones de trabajo y a la represión hacia los estudiantes que han estado aplicando los Gobiernos del PP”. Era la protesta de la Plataforma en Defensa de la Universidad Pública leída micrófono en mano por Jordi Caparrós, coordinador de la Assemblea d’Estudiants de la Universitat de València.

La protesta, que antes,  en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, se había expresado ruidosamente a la entrada del céntrico edificio académico presidido por la estatua de Lluís Vives, fue canalizada en el interior del Paraninfo por un educado, breve y enérgico discurso estudiantil. A continuación, abrió formalmente el acto inaugural el rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo, y lo cerró el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, sin incidentes, interrupciones por pitidos o sonoras protestas como en actos académicos precedentes. Ese era, al parecer, el pacto.

Hasta 15.000 alumnos podrían acogerse a los préstamos

Con el tono moderado que le caracteriza, el discurso del rector fue contundente y reivindicativo. Coincidió con la Plataforma en defensa de la universidad pública y el conjunto del sistema público universitario valenciano, al rechazar el Real Decreto-ley 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo. Fue claro al señalar “el problema más grave, la reciente política de becas y tasas”. Consideró imprescindible asociar ambas para “mantener la equidad del sistema en el escenario actual” de crisis e incertidumbre subrayó que no hay “calidad y excelencia educativas sin equidad”.

En ese sentido, Morcillo, que hablaba en este día en nombre de todos los rectores públicos valencianos, reiteró el rechazo a las subidas de tasas, a los recortes ministeriales en becas y la exigencia del “máximo esfuerzo de la Generalitat en la dotación de becas”.

Alberto Fabra, junto a los rectores de las universidades públicas valencianas, tras el acto de apertura de curso en Valencia.
Alberto Fabra, junto a los rectores de las universidades públicas valencianas, tras el acto de apertura de curso en Valencia.TANIA CASTRO
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En su posterior intervención, el presidente Alberto Fabra no aludió en ningún momento a la subida de tasas y respondió a esa crítica con el mantenimiento de un presupuesto de 16 millones y medio para becas, como el curso pasado y, especialmente, con una nueva “fórmula” que, dijo, se activará este curso y que consiste en una oferta de préstamos universitarios avalados por la Generalitat. La consejera María José Català y el director general de Universidades, José Miguel Saval explicaron luego que está pensada en unos 15.000 potenciales estudiantes beneficiarios, de grado o postgrado, que por esta vía podrán aplazar cinco años el pago de sus estudios.

Tampoco pronunció Fabra una sola palabra sobre la deuda de la Generalitat con las universidades públicas (200 millones la reciente, 900 millones la histórica), a pesar de que Morcillo había reclamado “el esfuerzo responsable del Gobierno valenciano y la solución con urgencia” de esta deuda con las universidades públicas. La referencia más aproximada del presidente a ello fue que “todo lo que se ha invertido en los últimos años constituye una sólida base sobre la que crecer y mejorar”.

Los rectores piden solución urgente a la deuda con las universidades

En realidad, el presidente dedicó más tiempo a recordar los deberes de las universidades que a lo que hace la Generalitat en este campo y, en particular, les encomendó “convertirse en motor de desarrollo socioeconómico”. ¿Con qué? “Sacándole el mayor partido posible a los recursos de que disponga en cada ocasión”, añadió. También insistió “en el cambio necesario” que han de experimentar las universidades de cara a la empleabilidad de los titulados en un mercado global como el actual.

Si algún valor tienen las palabras, cabe resaltar que mientras el rector utilizó en 45 ocasiones la palabra 'público', el presidente lo hizo sólo en nueve.  Fabra puso como ejemplo a la Generalitat en la capacidad de transformación del sector público. Esteban Morcillo criticó el impacto negativo de los recortes salariales y la modificación de las condiciones laborales de los empleados universitarios, impuestos por el Ministerio de Hacienda. Y renovó la crítica hacia los recortes en investigación.

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