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Lasquetty mira para otro lado tras el varapalo a su plan privatizador

El consejero de Sanidad no aclara los nuevos plazos del proceso de privatización ni cómo afectará a los presupuestos su paralización

El consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, esta tarde en unas jornadas sobre la migraña. Ampliar foto
El consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, esta tarde en unas jornadas sobre la migraña.

El consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, rechazaba hace apenas una semana que un auto de un juzgado de lo contencioso administrativo en el que ordenaba la paralización de la privatización de seis hospitales sine die, alimentase tanto las dudas sobre el proceso que se pudiera hablar de inseguridad jurídica. El auto del TSJM de este miércoles varió su discurso: las tres concesionarias, Hima San Pablo, Ribera Salud y Bupa Sanitas, sí afrontan un escenario inquietante para cualquier empresa. El de la inseguridad jurídica.

“Estamos viviendo un carrusel de decisiones judiciales contradictorias entre sí que generan inseguridad jurídica. Es evidente que se da una inseguridad jurídica con tantas decisiones judiciales que van por un lado, por el otro... Falta la necesaria claridad en el proceso, a nadie le beneficia”, ha reconocido Lasquetty. Con todo, el político ha rechazado dar marcha atrás en el proceso o revisarlo. “No tenemos la intención de volver a convocar el concurso, está bien presentado”, se ha mostrado tajante, pese a no dar argumentos convincentes.

Como viene haciendo desde la semana pasada, el consejero se ha negado a dar una fecha de cuándo se retomaría el proceso, si es que finalmente lo hace. “Estamos estudiando el alcance del contenido del auto, para preparar el recurso. Lo que ordena el auto es suspender una resolución que ya ha sido ejecutada”, ha repetido como un mantra —obviando que los contratos no están firmados— pese a que se le ha pedido que dijera unos nuevos plazos —las concesionarias debían empezar a gestionar los hospitales en octubre, y la resolución del auto del TSJM se puede demorar hasta dos años— durante una decena de ocasiones.

“Sobre el auto, no entra en el fondo del asunto, si se puede o no gestionar un hospital público a través de la gestión externalizada”. En julio pasado, un auto similar del TSJM concluía que varios diputados regionales del PSOE no estaban legitimados para presentar el recurso que hicieron contra la privatización, sin entrar en el fondo de sus planteamientos. El Gobierno regional lo celebró como un gran éxito. Semanas después terminó de conceder todos los hospitales, en los que curiosamente las firmas interesadas no chocaron a la hora de mostrar sus preferencias.

El representante del Gobierno regional tampoco ha respondido al daño de la paralización del proceso privatizador a las cuentas de la Comunidad, que debería modificar los presupuestos de este ejercicio con la consiguiente imagen negativa, ya que también tuvo que hacerlo a mediados de 2012. Eso sí, entonces el tajo fue de 1.045 millones, mientras que la partida que se destinaba en 2013 a los seis hospitales afectaría a 53 millones. “¿Repercusiones? No es el momento de hacer una valoración así, el auto nos manda suspender un concurso ya ejecutado”, ha evitado entrar en detalles Lasquetty. “Se están estudiando las consecuencias, me remito a lo que ha dicho el consejero”, ha dicho el número dos del Gobierno, Salvador Victoria.

Lasquetty ha rechazado la posibilidad de celebrar un referéndum y someter así la polémica medida a la consulta popular. “Ya se aprobó en la Asamblea de Madrid, que es la representación legítima de los ciudadanos. Si aceptáramos otra cosa, yo me pregunto cuál sería el valor de la democracia parlamentaria”, ha zanjado. Y ha concluido: “La mayoría de madrileños apoya esta medida”. Obviando las mareas blancas y demás movilizaciones que se vienen produciendo desde que la Comunidad anunció sus intenciones a finales de octubre del año pasado.

Visiblemente incómodo, Lasquetty ha corregido, al menos en parte, su discurso de los últimos tiempos en el que tildaba a AFEM y otras plataformas de profesionales del sector sanitario de actuar “bajo la órbita del PSOE”. Un hecho llamativo cuando en algunas de esas plataformas abundan precisamente los especialistas médicos que cuentan que en 2011 votaron al PP. “Ignoro por completo a quienes votan los afiliados del AFEM, ignoro de hecho si tienen afiliados, pero yo no les sitúo en la órbita de la izquierda… Lo que constato es que desde diciembre las actuaciones de AFEM, del PSOE y de otros movimientos asamblearios han coincidido. Conjuntamente han acudido a diferentes actos”, ha caracoleado. “No es que pensemos que estén en la órbita. Digo que trabaja al servicio de sus propios intereses, que no tiene que ver con los de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid”, ha finalizado.

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