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CDC sitúa la consulta soberanista en el segundo semestre de 2014

Los nacionalistas se dan un año para sumar apoyos al proceso independencia catalán

El cómo sigue siendo una incógnita, pero Convergència Democràtica de Catalunya dio ayer nuevas pistas sobre el cuándo. El secretario general en funciones de Convergència, Josep Rull, situó en el segundo semestre de 2014 la celebración de la consulta de autodeterminación de Cataluña. Rull aseguró que los nacionalistas catalanes necesitan un año para “ampliar” los apoyos a la consulta, pero se mostró confiado en que se celebrará después del verano de 2014 y que la fecha exacta podría conocerse antes de seis meses.

Con el Gobierno central enrocado en el “no” a cualquier tipo de referéndum o consulta de autodeterminación, la Generalitat sigue sin explicar cómo se las apañará para preguntar a los catalanes sobre la independencia de Cataluña. Una opción podría ser la ley de consultas que hoy el Parlamento autónomo comenzará a elaborar mediante la comparecencia de varios expertos.

Rull aseguró que ya existe una “base sólida” en la sociedad a favor de la consulta, aunque aún es “insuficiente”, por lo que los trabajos de su partido para divulgar las tesis soberanistas continúa. Por esta razón, Rull defendió la necesidad de hacer campaña durante un año más a favor de la consulta. Lo dijo después de que sus socios de Esquerra Republicana hayan conminado al Gobierno de CiU a hacer la consulta lo antes posible. Convergència, y especialmente Unió, tienen menos prisa. Rull recordó que celebrando la consulta el otoño de 2014 ya se cumpliría el acuerdo de gobernabilidad que firmaron con ERC. Eso sí, consciente de la extrema dependencia que CiU tiene respecto a Esquerra Republicana, no descartó que los plazos puedan acortarse si es necesario.

Artur Mas reclamará por carta a Mariano Rajoy este mes la convocatoria del referéndum

Convergència intenta como puede mantener un discurso propio al margen de las exigencias de Esquerra Republicana. Con las encuestas en contra, el partido de Artur Mas prepara una ofensiva política con vistas al otoño para marcar perfil propio y evitar que el electorado nacionalista se pase a ERC, un partido que hace de la independencia su gran bandera y ha evitado desgastarse al rechazar cualquier responsabilidad de gobierno.

Convergència celebrará a comienzos de 2014 una Convención Nacional que, bajo el título “Comprometidos con las personas”, intentará pasar página al discurso de los recortes sociales para centrarse en dibujar cómo sería la Cataluña independiente que persiguen los nacionalistas catalanes. Lo hará después de que Esquerra Republicana ya haya celebrado un acto similar. Para Convergència es vital volver a definir su perfil propio como partido central del catalanismo político. Ayer, su secretario de Organización, Lluís Corominas, contrapuso el discurso de CiU a los simples “sueños” que persiguen otros, en una poco disimulada referencia a Esquerra Republicana. Las últimas encuestas sitúan a ERC por encima de Convergència en intención de voto en unas eventuales elecciones autonómicas.

En el corto plazo la agenda soberanista pasa por la carta que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, enviará antes de fin de mes al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reclamándole formalmente la convocatoria de un referéndum de autodeterminación. Mas incluirá en la misiva el informe que está ultimando su equipo de asesores del llamado Consejo de Transición Nacional sobre posibles fórmulas legales para preguntar a los catalanes acerca del futuro estatus de Cataluña. Después del verano, Mas intentará reunirse de nuevo con el jefe del Ejecutivo. Los nacionalistas buscan con estos gestos dejar claro ante todo el espectro catalanista que si no hay acuerdo sobre la consulta es por culpa del Gobierno central.

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