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De asesor municipal a directivo de Sando

Castaño nunca concurrió en una lista electoral, pero fue ganando poder al lado de Monteseirín

De izquierda a derecha, Fernando Mellet, Manuel Gómez Lobo, Domingo Enrique Castaño y Juan Lanzas.
De izquierda a derecha, Fernando Mellet, Manuel Gómez Lobo, Domingo Enrique Castaño y Juan Lanzas.

Domingo Enrique Castaño fue durante años un colaborador muy próximo al exalcalde socialista Alfredo Sánchez Monteseirín. Llegó al Ayuntamiento a la vez que aquel a la alcaldía, en julio de 1999, como personal eventual de confianza para asesorar en asuntos jurídicos al grupo socialista. En aquellos años era también secretario de la federación de asociaciones de vecinos Unidad, presidida por Manuel Gómez Lobo.

Desde la federación vecinal ambos tomaron contacto con el área de Urbanismo y Obras Públicas, a la que recalaron definitivamente en 2003, cuando Monteseirín nombró a Gómez Lobo concejal de Vía Pública y el edil designó a Castaño como director de área. El tándem Gómez Lobo-Castaño estuvo al frente también en esos años de la agrupación socialista Macarena y ambos acabaron expedientados por el partido, que disolvió la dirección de esta agrupación tras detectar irregularidades en sus censos.

Aunque nunca concurrió en una lista electoral, Castaño fue ganando terreno al lado del alcalde y el PP, entonces en la oposición, lo señaló como el epicentro común de casi todos los asuntos turbios que salpicaron los 12 años de mandato de Monteseirín, desde las facturas falsas del distrito Macarena, a las facturas duplicadas de la federación vecinal Unidad y las supuestas irregularidades en la venta de suelo de Mercasevilla, a cuya comisión ejecutiva se había incorporado en 2005.

Fue por esa operación en el mercado central por la que la juez Mercedes Alaya imputó a Castaño en 2009. Para entonces, hacía ya casi dos años que había abandonado sus cargos en el gobierno local, aunque no sin polémica: tras un breve paso por la dirección de la fundación municipal DeSevilla, el exasesor socialista fichó en septiembre de 2007 como gerente de una filial del grupo Sando, el mismo que se había hecho con la adjudicación del concurso público por la venta de suelos de Mercasevilla pese a no haber presentado la mejor oferta.

Su relación con Monteseirín persiguió al exalcalde hasta el final de su mandato: cuatro días después de perder las elecciones, el primer edil, ya en funciones, pidió al gerente de la Fundación DeSevilla que reincorporara a su plantilla a Castaño como asesor jurídico. El gerente de la fundación, un cargo de IU, accedió y Castaño se mantuvo en el cargo hasta que el PP lo despidió en octubre de 2011.