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La caducidad de 14 convenios sectoriales afecta a 74.000 trabajadores en Cataluña

Los dos pactos que siguen bloqueados son el del transporte por carretera y el de la XHUP

Un total de 14 convenios sectoriales que afectan a 75.000 trabajadores. Es el recuento que la Generalitat ha hecho hoy lunes de la afectación en Cataluña de la pérdida de vigencia de los convenios colectivos ayer, 7 de julio, como consecuencia de la reforma laboral. La norma aprobada hace año y medio acaba con las prórrogas indefinidas de los convenios y establece que si empresas y trabajadores no llegan a un acuerdo para renovar el convenio, este caduca. En este caso, las partes pasan a tener como referencia un convenio de ámbito superior (sectorial o estatal, habitualmente con condiciones peores) o, en el peor de los casos, el Estatuto de los Trabajadores, una norma de mínimos. El viernes pasado los sindicatos cifraron en unos 100.000 los trabajadores todavía afectados por 25 convenios que caducan.

En Cataluña, el grueso de los trabajadores que desde hoy han ido a trabajar con el convenio caducado son los 33.000 del transporte y logística de la provincia de Barcelona y los 40.000 de la XHUP, la red de hospitales concertados. Los otros sectores afectados, con apenas dos centenares de empleados el que más, son las empresas de bebidas refrescantes; la pesca de arrastre de Arenys de Mar; las masas congeladas; el comercio de óptica al detalle; los puertos comerciales de la Generalitat, o los chocolates y caramelos, entre otros.

El secretario de Relaciones Laborales del departamento de Empresa y Empleo, Ramon Bonastre, ha recordado hoy que los trabajadores afectados por la caducidad de convenios son apenas el 3%de los 2,9 millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Cataluña. Bonastre ha explicado que la Generalitat ofrecerá a los sectores donde existe bloqueo la posibilidad de acogerse al protocolo de mediación firmado por patronales y sindicatos hace unas semanas, al que las partes pueden acogerse de forma voluntaria.

La proximidad a la fecha del 7 de julio ha provocado una primavera caliente en movilizaciones en la comunidad, que tuvo su punto álgido en una huelga el pasado 23 de mayo que secundaron sectores como el de la panadería, masas congeladas, transporte u ocio educativo y a la que en total estaban llamados 250.000 trabajadores. Solo un mes antes, en abril, los sectores con negociaciones bloqueadas afectaban a 650.000 empleados.

Las movilizaciones –o el amago de convocarlas-- tuvieron un efecto inmediato y se desbloquearon o se firmaron prórrogas de distinta tipología en ámbitos tan complejos como el del metal, que se ha dado un año y medio para negociar. En paralelo, los sindicatos, las patronales y la Generalitat firmaron una tregua el pasado día 18: un acuerdo que prevé que los convenios continúen en vigor mientras se negocia para firmar uno nuevo e introduce la mediación por parte de la autoridad laboral y el arbitraje vía laudo por parte del Tribunal Laboral de Cataluña si las partes se adhieren.

El mismo viernes se adhirió a la mediación el sector de centros sanitarios concertados de los 50.000 asalariados de la XHUP. Más allá de la XHUP, el otro gran frente de batalla es el convenio del Transporte de Mercancías de Barcelona y Girona, cuyos 30.000 trabajadores no aceptan las exigencias de las patronales y están dispuestos a mantener la conflictividad.